JP Morgan ejecutó este martes una rápida desinversión en Indra que redujo su participación declarada desde el 15,2% hasta el 5,9% en apenas unas horas, según adelantó El Economista.
El movimiento está directamente vinculado a la salida de los hermanos Escribano del capital de la tecnológica española, tras vender el 14,3% que mantenían a través de su grupo industrial.
Los registros remitidos a la CNMV reflejan cuatro comunicaciones consecutivas. En la primera, JP Morgan redujo su posición del 15,2% al 11,7%. Posteriormente, la participación descendió al 9,7%, luego al 7,3% y finalmente al 5,9%.
El banco estadounidense actuó como intermediario financiero de los Escribano, igual que ya hizo en 2023 cuando la familia utilizó esta misma estructura para entrar en el accionariado de Indra.
Tres años después, JP Morgan volvió a convertirse en el vehículo elegido para ejecutar la salida.
La operación abre ahora una nueva etapa de incertidumbre sobre el equilibrio de poder dentro de la compañía tecnológica y de defensa.
El mercado sigue pendiente de identificar quiénes son los compradores finales de ese paquete accionarial, un elemento clave para entender cómo quedará configurado el control de Indra tras la llegada de Ángel Simón a la presidencia y la consolidación de José Vicente de los Mozos como máximo ejecutivo con plenos poderes.
Los cambios en Indra
La salida de los Escribano también deja interrogantes en el consejo de administración. La familia tenía derecho a dos asientos, aunque solo ocupaba uno.
Con su retirada, el máximo órgano de gobierno queda temporalmente reducido a 14 miembros, en un contexto interno marcado por distintas sensibilidades estratégicas y fuertes tensiones de gobernanza acumuladas en los últimos meses.
Aunque oficialmente la posible fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering continúa congelada, los contactos entre la familia Escribano y la SEPI no se han roto.
Si la operación volviera a activarse, los hermanos podrían intentar recuperar peso ejecutivo dentro de la compañía, una influencia que perdieron tras la dimisión de Ángel Escribano el pasado 1 de abril.

Grupo Indra