Kutxabank cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 405,5 millones de euros, un 22% superior al registrado un año antes, impulsado por el crecimiento del crédito, el negocio patrimonial y la actividad aseguradora.
La entidad elevó un 9,9% su volumen de negocio, hasta 155.395 millones de euros, gracias al aumento del 8,4% de la cartera de crédito y del 10,6% de los recursos de clientes.
Los ingresos de su actividad principal se situaron en 938,3 millones de euros, prácticamente estables respecto al ejercicio anterior.
El mayor impulso llegó de la financiación a empresas, cuya cartera viva aumentó un 19,3%, con avances en banca corporativa (+15,3%), empresas (+18,9%), institucional (+23,6%) y promoción inmobiliaria (+24,7%).
En el negocio minorista, Kutxabank concedió 2.233 millones de euros en nuevas hipotecas, un 2,1% menos, en línea con la evolución del mercado.
En contraste, la financiación al consumo creció un 24,8%, hasta 503 millones de euros.
¿Cuál es la apuesta de Kutxabank?
La entidad también reforzó su apuesta por la sostenibilidad, con 2.258 millones de euros en nueva financiación sostenible, un 10,6% más que un año antes.
El 77% de ese volumen se destinó a empresas, mientras que las hipotecas sostenibles representaron el 19% de la nueva producción.
En gestión patrimonial, Kutxabank consolidó la cuarta posición del mercado con 48.390 millones de euros en recursos fuera de balance y lideró las suscripciones netas de fondos de inversión, cuyo patrimonio aumentó un 16,3%.
La entidad mantuvo además su posición como el banco con la mayor solvencia del sector, con una ratio CET1 del 21,3%, y registró la menor tasa de morosidad entre las entidades supervisadas por el BCE, situada en el 0,99%.
La junta aprobó un dividendo a cuenta de 202,7 millones de euros para sus fundaciones accionistas.