Acciona, FCC, ACS y Ferrovial han presentado sus ofertas para participar en el desarrollo de la conexión ferroviaria entre Sídney y Newcastle, el primer tramo de un megaproyecto valorado en alrededor de 61.200 millones de dólares australianos, unos 37.000 millones de euros.
La Autoridad de Alta Velocidad Ferroviaria australiana ya ha comenzado a evaluar las propuestas para ejecutar los túneles y las principales obras de esta primera fase. Sobre la mesa están algunos de los mayores grupos internacionales de infraestructuras y tres consorcios con participación española.
100 kilómetros para recortar el viaje a una hora
El primer gran objetivo es conectar Sídney y Newcastle mediante un corredor ferroviario de aproximadamente 100 kilómetros. Actualmente, desplazarse en tren entre ambas ciudades requiere más de dos horas y media, pero la futura infraestructura pretende reducir el trayecto hasta aproximadamente una hora.
El precio previsto para el billete también resulta llamativo: alrededor de 19 euros por trayecto, según las estimaciones recogidas en el proyecto.
Para conseguir estos tiempos, los trenes podrán superar los 250 kilómetros por hora en los tramos más favorables. Pero antes habrá que superar uno de los principales desafíos técnicos de la obra: excavar alrededor de 35 kilómetros de túneles.
El contrato por el que compiten las constructoras incluye precisamente buena parte de ese trabajo: diseño técnico, perforación de túneles y construcción y acondicionamiento de los accesos a las estaciones situadas en los extremos del corredor.
Tres consorcios y cuatro gigantes españoles
Acciona se presenta junto a la constructora australiana John Holland, uno de los nombres más importantes del mercado de infraestructuras del país.
Por otro lado, FCC ha formado una alianza con la surcoreana Samsung C&T Corporation y la malaya Gamuda, configurando otro de los grandes consorcios internacionales que buscan hacerse con las obras.
La tercera propuesta con participación española une a dos compañías que habitualmente compiten por contratos internacionales. ACS, a través de su filial australiana CPB Contractors, y Ferrovial han unido fuerzas con la francesa Vinci para intentar adjudicarse el proyecto.
El resultado deja una fotografía poco habitual: cuatro de las mayores constructoras españolas están presentes en la carrera por una misma infraestructura, aunque agrupadas en tres alianzas diferentes.
Un megaproyecto de 37.000 millones que todavía puede crecer más
El corredor Sídney-Newcastle es solo el comienzo. El plan australiano contempla desarrollar progresivamente una verdadera red de alta velocidad que transforme las conexiones ferroviarias del este del país.
El megaproyecto global está valorado en alrededor de 61.200 millones de dólares australianos, equivalentes a unos 37.000 millones de euros. A esa cifra podrían sumarse posteriormente otros 19.700 millones de euros cuando la infraestructura se amplíe hacia el aeropuerto.
Para las constructoras españolas, conseguir una posición relevante en esta primera fase puede tener un valor estratégico que vaya mucho más allá del contrato inicial. Participar en el primer corredor abre la puerta a competir posteriormente por nuevas ampliaciones de una red que necesitará inversiones durante años.
Y España llega con experiencia. ACS y Acciona ya formalizaron este año un contrato ferroviario australiano valorado globalmente en más de 3.400 millones de euros para desarrollar el proyecto Logan and Gold Coast Faster Rail, destinado a mejorar las conexiones entre Brisbane y Gold Coast antes de los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032.
















