La división de banca de inversión y corporativa (CIB) de BBVA elevó un 18,2% su beneficio neto en el primer semestre de 2026, hasta alcanzar los 2.054 millones de euros, consolidando el crecimiento de esta área gracias al avance de los ingresos, el dinamismo de la actividad crediticia y el impulso del negocio sostenible.
Si se excluye el efecto de la inflación y se calcula a tipos de cambio constantes, el beneficio aumentó un 20,7% interanual.
Al mismo tiempo, el margen bruto de la división ascendió a 4.251 millones de euros, un 21,6% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Dentro de esos ingresos, el margen de intereses alcanzó los 2.119 millones de euros, mientras que las comisiones netas crecieron un 27,1%, hasta 894 millones.
Por su parte, el resultado de las operaciones financieras aportó 1.278 millones de euros, lo que representa un incremento del 15,8%.
¿Cuál es la perspectiva de BBVA?
El crecimiento se repartió entre distintas áreas de actividad y regiones. El negocio corporativo avanzó en torno al 18%, con un comportamiento especialmente sólido en el sector TMT, donde el incremento superó el 30%, además de registrar crecimientos de doble dígito en Energía e Industria.
En el negocio institucional, el aumento rondó el 40%, con avances superiores al 25% en todos los segmentos.
Los gastos también crecieron durante el semestre. Los costes de personal ascendieron a 521 millones de euros, un 20,8% más, mientras que el resto de gastos de administración aumentó un 28,6%, hasta 501 millones.
La actividad crediticia de BBVA CIB registró un incremento del 19,5% respecto al cierre de 2025, impulsada por Estados Unidos, Europa y Asia, especialmente en financiación de proyectos y préstamos corporativos.
En contraste, los recursos de clientes descendieron un 1,8%, principalmente por la evolución de los recursos fuera de balance en México.
Además, BBVA CIB canalizó más de 42.000 millones de euros en negocio sostenible, un 29% más que un año antes. Dentro de esa actividad destacó el ‘project finance’ vinculado a energías renovables, con 4.300 millones de euros y una aportación relevante de Europa y Estados Unidos.