Banco Sabadell se encuentra hoy a la espera de conocer los resultados clave de la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por BBVA, una información que podría marcar el rumbo del mercado financiero español en los próximos días.
Según fuentes de la entidad, el banco presidido por Josep Oliu recibirá hoy los datos correspondientes al 30% de los accionistas minoritarios, que además son clientes de la entidad y representan una porción significativa del capital. Este segmento de inversores es considerado proclive a seguir las recomendaciones del consejo de administración, lo que hace prever un resultado favorable para Sabadell.
En total, el 42% del capital de Sabadell está en manos de inversores minoristas, de los cuales el 80% mantiene sus acciones depositadas en el propio banco, según reveló recientemente el consejero delegado, César González-Bueno, durante su participación en el XVI Encuentro Financiero EXPANSIÓN-KPMG.
Mientras tanto, BBVA, como banco agente de la operación, sigue recibiendo diariamente cifras de aceptación de la opa a través de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Iberclear y otros operadores internacionales, información que también es trasladada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esta última comunicará el resultado definitivo de la operación el próximo viernes.
Análisis preliminar
El análisis preliminar realizado por Sabadell sugiere que la aceptación de BBVA entre los accionistas minoritarios sería mínima, situándose entre el 1% y el 2%, lo que refuerza la posición del banco ante la opa. El resto del capital está repartido entre inversores institucionales, incluidos fondos de gestión activa y fondos indexados.
En el plano bursátil, Sabadell cotiza hoy a 3,19 euros, con una recomendación de compra y un comportamiento técnico muy alcista en todos los plazos, según los datos actualizados a día de hoy.
El desenlace de esta operación no solo podría impactar en la acción de Sabadell, sino también obligar al Gobierno español a revisar aspectos de la ley de opas, dada la magnitud y relevancia de la batalla entre BBVA y Sabadell.

César González-Bueno