La demanda de los inversores más que duplicó la oferta del Tesoro, con peticiones por 13.835 millones de euros frente a los 6.273,3 millones finalmente adjudicados este jueves en bonos y obligaciones del Estado.
La operación, segunda emisión de septiembre, se saldó además con un aumento de las rentabilidades en las referencias subastadas. En el caso de las obligaciones indexadas a la inflación a 15 años, el interés marginal alcanzó un récord.
El Tesoro colocó 2.063 millones en bonos a tres años, frente a solicitudes por 4.593 millones. El interés marginal fue del 3,085%, su nivel más alto desde noviembre de 2023.
En los bonos a cinco años, captó 1.575,3 millones de euros, con una demanda de 3.555 millones. La rentabilidad marginal ascendió al 3,260%, frente al 3,008% de la subasta anterior.
¿Cuál es la estrategia del Tesoro?
La emisión incluyó también 1.996 millones en obligaciones con vida residual de nueve años y ocho meses, con un interés marginal del 3,737%, frente al 3,395% anterior.
Por último, el organismo adjudicó 638,7 millones en obligaciones indexadas a la inflación de la zona euro a 15 años. Las peticiones alcanzaron 1.110,7 millones y la rentabilidad marginal se situó en el 1,828%, el nivel más elevado registrado para este tipo de papel.
La subasta llega después de que el Tesoro captara el martes casi 6.500 millones en letras a seis y doce meses, elevando también sus rentabilidades a máximos de dos años.
El calendario de septiembre continuará el 8 de septiembre, con letras a tres y nueve meses, y finalizará el día 17 con una nueva subasta de bonos y obligaciones.

















