La inteligencia artificial puede reducir hasta un 70% los costes de atención de los bancos y elevar en más de un 40% su eficiencia operativa mediante la automatización de procesos críticos, según un análisis de la tecnológica JumpCube que publica Portafolio.
La compañía sostiene que la aplicación de esta tecnología en áreas como la vinculación de clientes, el análisis de crédito, el cumplimiento normativo o el procesamiento documental permite transformar tareas que antes requerían días o semanas en procesos que pueden completarse en cuestión de minutos.
El diagnóstico parte de una realidad del sector financiero: mientras las transacciones digitales se ejecutan casi en tiempo real, la apertura de una cuenta o la contratación de determinados productos sigue dependiendo de procesos manuales, revisiones internas e intercambio de documentación que ralentizan la gestión.
¿Cómo serán los bancos del futuro?
Según JumpCube, su propuesta busca integrar estas funciones dentro de una única plataforma. “No venimos a instalar un chatbot; somos el sistema operativo donde vive toda la inteligencia artificial de una organización, permitiendo que el banco no tenga que coordinar cinco proveedores distintos, sino que lo haga todo con nosotros en una sola plataforma”, afirmó Mauricio Lince, cofundador y CEO de la compañía.
La plataforma incorpora más de 200 funciones propias de inteligencia artificial y 67 casos de uso preparados para su implementación, entre ellos el análisis de crédito, el underwriting, el cumplimiento de sistemas como Sarlaft y el procesamiento masivo de documentos.
Uno de los ámbitos con mayor potencial es el onboarding bancario. La automatización permite verificar documentos en tiempo real, detectar incidencias y agilizar la incorporación de nuevos clientes.
“El balón deja de vivir en el lado del cliente; la fricción desaparece y la tasa de abandono cae, permitiendo activar a un nuevo cliente en horas en lugar de semanas”, explicó Lince.
Además del ahorro operativo, JumpCube considera que acelerar estos procesos permite mejorar la productividad, fortalecer el cumplimiento regulatorio y comenzar antes la relación comercial con cada cliente.