La industria alimentaria española pide calma

Pedro Sánchez y Donald Trump

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas ha lanzado un aviso claro ante la escalada bélica en Oriente Próximo: la tensión política entre España y Estados Unidos no debe trasladarse a las relaciones comerciales, especialmente en un sector estratégico como el alimentario.

La patronal, que agrupa a 44 asociaciones, ha mostrado su “preocupación” por el impacto de la crisis sobre precios energéticos, logística y operaciones de exportación, así como la “incertidumbre” generada por la suspensión de tránsitos y redirección de envíos hacia rutas alternativas. En su comunicado, FIAB defiende un diálogo abierto entre ambos gobiernos para preservar la continuidad del comercio bilateral.

“España un aliado terrible”

El contexto no es trivial: Donald Trump llegó a calificar a España de aliado “terrible” tras la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir que Estados Unidos usara las bases de Rota y Morón para atacar a Irán, y anunció que cortaría todo el comercio con España. Esta tensión añade riesgo a un mercado clave: en 2025, las exportaciones de la industria alimentaria española a EE.UU. alcanzaron 3.041 millones de euros, aunque registrando una caída del 9,6% frente al año anterior.

Para FIAB, la prioridad es garantizar un marco comercial estable que proteja la competitividad del sector, evitando que decisiones políticas afecten a negocios, empleos y relaciones comerciales históricas. “Es imprescindible trabajar de manera conjunta para reducir la incertidumbre y mantener la confianza de los mercados internacionales”, subraya la patronal.

En definitiva, la industria alimentaria española pide prudencia y diálogo. Mientras la geopolítica internacional tensiona mercados, proteger el comercio con Estados Unidos es visto como estratégico para la estabilidad económica y la competitividad de un sector que representa uno de los motores exportadores de España.

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