Tras conocerse que la Casa Blanca y la Presidencia de Ucrania calificaron de “muy productivas” las negociaciones celebradas en Suiza para avanzar en el plan anunciado el pasado miércoles por Donald Trump, los inversores han reaccionado con un giro brusco: retrocede la industria armamentística y repunta la construcción, animada por las expectativas de reconstrucción del país.
El Stoxx Aerospace & Defense, que agrupa a 28 de las principales compañías armamentísticas europeas, ha cedido más de un 5% desde que se anunció el plan.
Los retrocesos se concentran en los grandes ganadores del rearme del último año: Rheinmetall pierde un 15%, mientras que Leonardo y Saab retroceden casi un 10%. Fuera del índice, Indra cae más del 10%.
Las tensiones han devuelto al sector a uno de sus peores periodos desde marzo de 2022, cuando Rusia estuvo a punto de tomar Kiev en los primeros días de la invasión.
El ambiente político tampoco ayuda. Trump trasladó el viernes un mensaje con aroma de ultimátum a Volodímir Zelenski, al afirmar: “Tendrá que aceptarlo, y si no le gusta, ya sabe: que sigan luchando. En algún momento tendrá que aceptar algo”.
Gracias a Ucrania
Desde octubre, cada intervención del presidente estadounidense ha llevado a caídas significativas en el sector: el 17 de ese mes el índice se dejó más de un 3,5%, y el pasado viernes volvió a caer otro 3,4%, borrando en pocas semanas el avance acumulado desde agosto.
El contraste llega desde otro frente económico. Con la paz como horizonte, gana terreno el Stoxx Construction & Materials, que avanza un 1,6% desde el miércoles. Gigantes como Vinci y Saint-Gobain suben un 3% y un 2,5%, respectivamente, impulsados por la expectativa de un vasto plan de reconstrucción ucranio.
También mejora la percepción sobre la deuda del país: los bonos en dólares se han revalorizado y la rentabilidad del título a tres años ha bajado 1,5 puntos desde agosto, situándose en mínimos desde mayo.
El optimismo se extiende incluso a las divisas regionales: el florín húngaro avanza un 0,4%, el zloty polaco un 0,2%, y la corona checa un 0,3% frente al euro.

















