La inversión inmobiliaria en España podría alcanzar hasta 20.000 millones de euros en 2026, frente a los 15.400 millones registrados el año anterior, según el análisis de Cushman & Wakefield. El mercado ya acumula 10.500 millones en el primer semestre.
El ejercicio muestra además un mayor equilibrio entre las operaciones corporativas y las inversiones puramente inmobiliarias, frente al protagonismo que tuvieron las grandes transacciones corporativas durante 2025.
En términos acumulados, el volumen registrado entre el segundo trimestre de 2025 y el segundo trimestre de 2026 se sitúa cerca de los 18.000 millones de euros, entre los niveles más elevados de la serie histórica, favorecido por la liquidez global y la estabilidad relativa de España.
Por sectores, el segmento ‘living’ concentra más de 3.800 millones de euros, impulsado por la demanda de alojamiento turístico, vivienda en alquiler, ‘flex living’ y residencias de estudiantes. ‘Hospitality’, por su parte, suma 2.600 millones.
¿Qué pasa con la inversión inmobiliaria minorista?
El mercado minorista supera los 1.700 millones y podría acercarse a los 3.000 millones de euros al cierre del año, mientras que las oficinas acumulan cerca de 1.500 millones y apuntan a superar los 2.000 millones.
En logística, la inversión vive una «clara reactivación» y podría superar los 1.500 millones, lo que convertiría 2026 en su mejor ejercicio desde 2021.
Cushman & Wakefield señala que el inmobiliario refuerza su papel como activo refugio ante la incertidumbre geopolítica y financiera. La consultora anticipa además que 2027 y 2028 podrían marcar nuevos récords de inversión si el contexto macroeconómico acompaña.






