La salida de Patrick Drahi de OXG supone para Vodafone la pérdida potencial de más de 1.000 millones de euros en pagos vinculados a la empresa conjunta de fibra óptica en Alemania, según informó Financial Times.
El grupo británico tenía derecho a recibir 487 millones de euros en pagos aplazados y hasta otros 595 millones condicionados al cumplimiento de determinados objetivos operativos y comerciales por parte de Geodesia Holding, filial de Drahi. En total, eran 1.082 millones de euros de ingresos previstos.
Société Générale acordó a comienzos de septiembre adquirir el 50% que Altice, el grupo de Drahi, mantenía en OXG. Sin embargo, el banco francés no asumirá los mismos compromisos financieros que correspondían al empresario, según fuentes conocedoras de la operación citadas por el diario británico.
¿Qué ha dicho Vodafone?
Vodafone no ha comunicado a los inversores esta modificación contractual. La compañía había defendido inicialmente su asociación con Drahi al considerar que ofrecía “la mejor opción entre la certeza de financiación del despliegue y la flexibilidad estratégica, lo que se reflejó en los términos acordados”.
OXG se comprometió a invertir 7.000 millones de euros para llevar fibra a más de 7 millones de hogares alemanes en seis años. No obstante, el aumento de los costes de construcción frenó el despliegue y en septiembre de 2026 había alrededor de un millón de hogares conectados.
El primer pago aplazado dependía de superar los 1,5 millones de hogares, por lo que Vodafone no esperaba ingresos por este concepto hasta el ejercicio fiscal de 2028.
La pérdida potencial de estos fondos coincide además con un escenario complicado para Vodafone en Alemania, donde una resolución europea podría obligarle a reembolsar una subida tarifaria de cinco euros mensuales aplicada a clientes de banda ancha en 2023.
















