Causa Prima acaba de protagonizar uno de los hitos más relevantes del ecosistema tecnológico español. La compañía ha cerrado una ronda de financiación pre-seed de 10 millones de dólares (8,6 millones de euros), una cifra que la empresa califica como la mayor lograda hasta la fecha por una startup española en una fase tan temprana de desarrollo.
La operación ha sido liderada por Creandum, uno de los fondos europeos más reconocidos, y ha contado con la participación de Kfund, HelloWorld y Angel Invest, además de inversores procedentes de compañías como SAP, ING, DeepMind, SoFi, Lidl, Qonto o Pennylane.
¿Cuál es la propuesta de la compañía?
Pero más allá de la financiación, lo que está llamando la atención del mercado es la propuesta de la startup. Causa Prima está desarrollando una infraestructura que permite que agentes de inteligencia artificial negocien directamente entre empresas, automatizando procesos financieros que hasta ahora dependían de correos electrónicos, llamadas y equipos humanos.
La plataforma conecta compradores y proveedores dentro de una misma red para que cuestiones como disputas de facturas, aprobaciones, renegociaciones de pagos o descuentos por pronto pago puedan resolverse de forma autónoma y en tiempo real. Actualmente, la red ya cuenta con más de 3.000 usuarios activos.
Detrás del proyecto se encuentran tres perfiles con amplia experiencia en tecnología financiera. El principal impulsor es Maex Ament, creador del concepto de dynamic discounting y cofundador de Taulia, compañía posteriormente adquirida por SAP. Junto a él participan Henrik Gebbing, cofundador de la plataforma de activos digitales Finoa, y Philip Stanislaus, experto en ciberseguridad empresarial.
La visión de Causa Prima
La visión de Causa Prima va mucho más allá de automatizar procesos. La compañía aspira a eliminar conceptos históricos del comercio empresarial como los pagos a 30, 60 o 90 días, sustituyéndolos por sistemas donde agentes de inteligencia artificial negocien continuamente las mejores condiciones para ambas partes.
En plena revolución de la IA, la startup española quiere resolver uno de los mayores cuellos de botella del mundo empresarial: el espacio que existe entre dos compañías. Y los inversores parecen convencidos de que ahí puede estar una de las próximas grandes oportunidades tecnológicas del mercado global.