El precio medio de la vivienda alcanzó los 2.049 euros por metro cuadrado en mayo, un 8,8% más que un año antes, en un mercado donde la actividad perdió intensidad.
Durante ese mes, la compraventa de viviendas descendió un 11,8% interanual, hasta las 55.761 operaciones, según los datos publicados por el Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN).
El ajuste también se trasladó a la financiación. La concesión de préstamos hipotecarios para la compra de vivienda cayó un 4%, con un total de 30.577 operaciones, aunque la cuantía media de los nuevos préstamos aumentó un 3,9%, hasta 181.976 euros.
Por tipología, las compraventas de pisos retrocedieron un 14,1%, hasta 41.211 operaciones, mientras que las de viviendas unifamiliares descendieron un 4,7%, con 14.550 transacciones.
En paralelo, el precio del metro cuadrado de los pisos subió un 14%, hasta 2.455 euros, mientras que el de las unifamiliares avanzó un 2,7%, hasta 1.445 euros.
¿Qué pasa con la vivienda en las regiones?
Las compraventas disminuyeron en 14 comunidades autónomas y solo crecieron en Navarra (+8,2%), Castilla-La Mancha (+4,5%) y Extremadura (+0,2%).
La Comunidad Valenciana lideró las caídas, con un descenso del 35,8%, seguida de Baleares (-20,6%) y Cantabria (-19,7%).
En contraste, el precio medio de la vivienda aumentó en 16 de las 17 comunidades, con Galicia como única excepción al registrar una caída del 6,8%.
Los mayores incrementos correspondieron a Baleares (+16,3%), Castilla-La Mancha (+15,4%) y Andalucía (+14,4%).
El informe también refleja una reducción del 2,2% en la superficie media de las viviendas vendidas. Además, el 54,8% de las compraventas se financiaron mediante hipoteca, con préstamos que cubrieron, de media, el 72,5% del precio de la vivienda.