Lidl ha estrenado en Martorell (Barcelona) una de las infraestructuras más relevantes de su historia en el país: un almacén que ha supuesto una inversión de 140 millones de euros, la mayor realizada por la compañía en España desde su llegada hace más de 30 años.
Con esta apertura, la red logística de la cadena de supermercados suma 14 plataformas repartidas por todo el territorio nacional, encargadas de dar servicio a más de 700 establecimientos.
Según la compañía, la nueva instalación reforzará el crecimiento previsto de su red comercial, que en 2025 contempla la apertura de 50 nuevas tiendas.
El director general de Expansión e Inmuebles de Lidl España, Imanol Zabala, ha subrayado que esta infraestructura permitirá «responder con mayor agilidad al crecimiento sostenible y sostenido de la red comercial».
Por su parte, el secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat y consejero delegado de Acció, Jaume Baró, ha destacado la «firme apuesta» de la cadena alemana por Catalunya y ha puesto en valor que su actividad contribuye a la economía y a «generar un retorno social».
El proyecto de Lidl
El nuevo centro se levanta sobre una parcela de más de 126.000 metros cuadrados, con 66.000 metros cuadrados de superficie construida, dentro del polígono industrial de Can Xàmenes, una de las zonas estratégicas del área metropolitana de Barcelona.
La entrada en funcionamiento del almacén ha supuesto la creación inicial de 200 empleos directos, cifra que se duplicará en los próximos meses hasta alcanzar los 400, cuando la instalación esté plenamente operativa.
El impacto de la actividad de Lidl en Catalunya es notable: la compañía estima que contribuye con 1.400 millones de euros anuales al PIB regional, lo que equivale al 0,55% del total.
Desde Martorell, la compañía abastecerá de forma progresiva hasta 130 tiendas en Catalunya, Aragón, Navarra y Baleares. De momento, el almacén ya da servicio a una treintena de puntos de venta en Catalunya y Aragón, y su cobertura se ampliará en fases sucesivas.

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