Lufthansa perdió 542 millones de euros en el primer semestre de 2026, frente al beneficio de 127 millones obtenido un año antes, lastrada por el encarecimiento del combustible derivado de la guerra en Oriente Medio, la cancelación temporal de rutas y un entorno operativo más complejo.
Tras publicar sus resultados, la aerolínea registraba fuertes caídas en bolsa.
El deterioro también se reflejó en el segundo trimestre, cuando el beneficio neto se desplomó un 88%, hasta 123 millones de euros, mientras que el beneficio operativo retrocedió un 56%, situándose en 383 millones.
En el conjunto del semestre, el resultado operativo pasó a pérdidas de 229 millones de euros, frente a los 149 millones de beneficio del mismo periodo de 2025.
La compañía explicó que los costes del combustible aumentaron un 18%, hasta 4.176 millones de euros, como consecuencia del conflicto en Oriente Medio.
Pese a ello, los ingresos crecieron un 8%, hasta 19.887 millones de euros, mientras que los ingresos operativos avanzaron un 6%, alcanzando los 21.230 millones.
¿Cómo funcionaron los negocios de Lufthansa?
En el negocio de pasajeros, Lufthansa redujo un 2% su capacidad, aunque el factor de ocupación mejoró hasta el 82,4% y los ingresos por tráfico aumentaron un 3%, hasta 13.659 millones de euros.
La compañía señaló que las cancelaciones de rutas en Oriente Medio y las huelgas registradas entre febrero y abril afectaron a la actividad.
Por su parte, el negocio de carga incrementó un 16% sus ingresos, hasta 2.089 millones de euros, impulsado por un mayor rendimiento por tonelada transportada y un aumento del volumen de ventas.
La compañía también rebajó sus previsiones de beneficio operativo para 2026, que ahora sitúa entre 1.700 y 2.200 millones de euros, frente a la expectativa anterior de superar ampliamente los 1.960 millones.