El Gobierno ha despejado uno de los últimos obstáculos para que Orange tome el control total de MasOrange.
El Consejo de Ministros ha autorizado a la operadora francesa a adquirir el 50% del capital que aún estaba en manos de la sociedad Lorca, culminando así el proceso iniciado tras su integración con MásMóvil.
La operación permite a Orange consolidar el 100% del capital de la compañía en España, un mercado que el grupo considera estratégico.
La autorización se produce tras aplicar la normativa sobre inversiones exteriores en sectores sensibles, sin que el Ejecutivo haya detectado riesgos para la seguridad nacional.
La llamada ley antiopas, vigente hasta finales de 2026, obliga a examinar este tipo de movimientos cuando afectan a infraestructuras críticas.
En este caso, el análisis se centró en las redes móviles y de fibra que gestiona MasOrange, clave en el ecosistema digital del país.
El acuerdo contempla un desembolso de 4.250 millones de euros, al que se suman 50 millones adicionales en dividendos.
El negocio de Orange
Con esta operación, Orange compra la participación de los fondos Providence, Cinven y KKR, que habían canalizado su inversión a través del vehículo Lorca.
El proceso ya había recibido el respaldo de Bruselas. La Comisión Europea validó la transacción en abril tras concluir que no altera de forma significativa las condiciones de competencia, dado que la cuota de la nueva entidad se mantiene por debajo del 30% del mercado español.
A falta de un último filtro, el expediente entra ahora en su fase final. La operación debe superar el análisis del Reglamento de Subvenciones Extranjeras (FSR), un mecanismo que revisa si existen ventajas competitivas derivadas de ayudas públicas de terceros países.
En paralelo, el grupo ha optado por la continuidad en la gestión. Meinrad Spenger seguirá al frente de la filial española, manteniendo la hoja de ruta tras la fusión.
La estabilidad operativa se convierte en un elemento clave para ejecutar las sinergias previstas.
El directivo, además, se incorporará al comité ejecutivo global de Orange y reportará directamente a la consejera delegada, Christel Heydemann. Este ajuste organizativo refuerza el peso de España dentro del grupo.
Con la salida de los fondos del capital, Orange encara la recta final de la integración, con el objetivo de cerrar la transacción antes de mediados de mayo y consolidar plenamente sus activos en el país.

MasOrange