La nueva etapa de MasOrange ya empieza a reflejarse en las cuentas. La operadora facturó 3.763 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 1,3% más que hace un año, en los primeros resultados publicados desde que Orange completó la compra del 100% de la compañía tras adquirir la participación que aún conservaban los antiguos accionistas de MásMóvil.
Aunque la integración se cerró oficialmente el 8 de junio, ese mes ya dejó señales positivas. Los ingresos crecieron un 2%, hasta los 648 millones de euros, mientras que el EBITDAaL —el indicador que mide la rentabilidad operativa— avanzó un 2,2%, confirmando el buen arranque de esta nueva etapa dentro del grupo francés.
¿Cuánto aumentaron los ingresos mayoristas?
El crecimiento estuvo impulsado especialmente por el negocio mayorista y la venta de dispositivos. Los ingresos mayoristas aumentaron un 13,2%, hasta los 312 millones de euros, mientras que la comercialización de terminales creció un 14,3%, alcanzando los 642 millones. Por su parte, el negocio minorista, el principal motor de la compañía, aportó 2.793 millones de euros durante el semestre.
En el plano comercial, MasOrange ganó 83.000 nuevos clientes de telefonía e internet en el segundo trimestre, de los que 70.000 corresponden a líneas móviles de contrato y 13.000 a banda ancha fija. Además, la operadora sigue diversificando su actividad y sumó 215.000 nuevos servicios en áreas como energía, seguros, alarmas o salud.
Actualmente, la compañía gestiona 33 millones de líneas, sin contar las conexiones máquina a máquina, una cifra que supera los 47 millones si se incluyen este tipo de dispositivos.
Integración y eficiencia
La integración también empieza a traducirse en eficiencia. La empresa mantiene su objetivo de generar más de 430 millones de euros en sinergias durante 2026, gracias a la unificación de operaciones y a la optimización de costes.
Los buenos resultados de MasOrange también impulsaron las cuentas de su matriz. Orange obtuvo un beneficio neto de 3.555 millones de euros en el semestre, frente a las pérdidas registradas un año antes, gracias al impacto positivo de la adquisición. Este escenario ha llevado al grupo francés a mejorar sus previsiones para 2026, confiando en que la integración de MasOrange se convierta en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía en Europa.