McDonald’s cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 1.983 millones de dólares (1.685 millones de euros), lo que supone un incremento del 6% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, en un contexto que la compañía define como de “entorno desafiante”.
El grupo estadounidense de restauración rápida elevó sus ingresos hasta los 6.517 millones de dólares (5.538 millones de euros), un 9% más interanual, apoyado tanto en el negocio de franquicias como en la actividad directa de sus restaurantes.
El modelo de franquicia sigue siendo el principal motor del negocio, con 4.007 millones de dólares procedentes de comisiones y tasas, mientras que las ventas en locales operados por la compañía aportaron 2.317 millones. El resto, 193 millones, provino de otras partidas de ingresos.
En términos de rentabilidad por acción, McDonald’s registró un avance del 7%, hasta los 2,78 dólares (2,36 euros), frente a los 2,60 dólares del mismo periodo del año anterior, consolidando la mejora en resultados pese a la presión del entorno macroeconómico.
Los mercados de McDonald’s
Por mercados, la compañía mostró un comportamiento homogéneo en sus principales regiones.
Las ventas comparables en Estados Unidos crecieron un 3,9%, mientras que el mismo incremento se registró en los mercados internacionales donde la compañía opera directamente.
En los países donde trabaja mediante licencias, el avance fue del 3,4%.
En conjunto, las ventas comparables globales aumentaron un 3,8%, reflejando una evolución estable del negocio en las distintas geografías donde opera la cadena.
“McDonald’s cumplió con las expectativas este trimestre. Nuestro crecimiento global del 6% en ventas demuestra nuestra disciplina en la ejecución, lo que prueba que podemos obtener resultados incluso en un entorno desafiante”, ha señalado Chris Kempczinski, presidente y consejero delegado de la compañía.

McDonald’s