La reapertura del estrecho de Ormuz durante la tregua entre Irán e Israel ha devuelto el apetito por los metales preciosos, que recuperan el terreno perdido en las últimas semanas y vuelven a niveles de hace un mes.
El oro y la plata reaccionaron con subidas inmediatas tras el anuncio, en un contexto de menor tensión en los mercados energéticos.
En las horas posteriores a la noticia, el oro avanzó un 1,71%, hasta los 4,888 dólares, mientras que la plata se disparó un 4,37% y superó los 82,11 dólares.
Ambos activos venían de semanas de corrección tras el estallido del conflicto.
En términos acumulados, el oro y la plata siguen mostrando fuertes revalorizaciones interanuales del 46% y del 149%, pese a las caídas registradas desde el inicio de la crisis en Oriente Próximo.
En el caso del oro, el máximo reciente se situó en los 5.626,80 dólares, alcanzado el 29 de enero de 2026, mientras que la plata llegó a 121,78 dólares en la misma sesión.
Las perspectivas del oro
El analista de Julius Baer, Carsten Menke, apunta que el impulso reciente de la plata responde principalmente al comportamiento de los inversores.
«Tras el repunte especulativo de la plata a finales del año pasado y la corrección posterior, tenemos más dudas sobre la disposición de los inversores a volver al mercado de la plata a una escala lo suficientemente grande como para crear un déficit de oferte», señala.
Desde XTB advierten que el encarecimiento del petróleo podría frenar la actividad económica global, lo que reduciría el déficit en algunos mercados.
«Por esta razón, el oro presenta actualmente perspectivas ligeramente mejores para un rebote continuado este año en comparación con la plata», indican.

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