Moeve obtuvo un beneficio neto ajustado de 458 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento del 41% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado por la fortaleza de sus principales negocios y un contexto favorable para los márgenes de refino.
Por su parte, el beneficio neto bajo las normas internacionales de información financiera (IFRS) alcanzó los 641 millones de euros, casi cuadruplicando los 182 millones registrados en el primer semestre de 2025. Asimismo, el EBITDA ajustado creció un 61%, hasta los 1.178 millones de euros, respaldado por la evolución del negocio en un escenario marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el encarecimiento del crudo.
Un ebitda de 945 millones
En cuanto a la actividad por áreas, el negocio de Energía aportó un EBITDA ajustado de 945 millones de euros, frente a los 564 millones del año anterior, mientras que Química alcanzó los 172 millones y Exploración y Producción sumó 145 millones, favorecida por el aumento de los precios del petróleo.
La energética también aceleró su esfuerzo inversor, con 605 millones de euros destinados a inversiones durante el semestre, un 20% más que un año antes. De esa cantidad, el 69% se dirigió a proyectos de transición energética, el porcentaje más elevado registrado por la compañía, en línea con su estrategia Positive Motion.
Entre los principales proyectos destaca el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, cuya primera fase de 300 MWcomenzará a construirse oficialmente el próximo 17 de septiembre. Se trata del mayor proyecto de hidrógeno verde de Europa y uno de los pilares de la transformación de Moeve hacia un modelo energético más sostenible.
Además, la deuda neta del grupo se situó en 2.330 millones de euros, mientras que la ratio de apalancamiento se redujo hasta 1,2 veces el EBITDA, reflejando la sólida generación de caja y la disciplina financiera de la compañía. Moeve también reiteró su intención de cerrar antes de final de año un acuerdo de integración de determinados negocios con Galp, una operación que considera estratégica para reforzar su papel en la transición energética de la Península Ibérica