El banco británico Barclays ha sido sancionado con una multa de 42 millones de libras esterlinas por parte de la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA), tras detectarse graves fallos en sus mecanismos de prevención del lavado de dinero.
La investigación reveló que el banco no realizó una verificación adecuada de dos de sus clientes, las firmas Stunt & Co y WealthTek, permitiendo potencialmente la movilización de fondos relacionados con delitos financieros.
Según la FCA, Barclays “facilitó el movimiento de fondos vinculados al crimen financiero” al proporcionar servicios a Stunt & Co y “aumentó el riesgo” de malversación de fondos al no revisar correctamente a WealthTek.
Una de las omisiones clave, según el regulador, fue no consultar el Registro de Servicios Financieros, donde constaba que WealthTek no tenía permiso para manejar dinero de clientes. Además, se denunció una falta de supervisión continua en las operaciones de Stunt & Co.
Durante un periodo de poco más de un año, Stunt & Co recibió 46,8 millones de libras de Fowler Oldfield, una red de blanqueo de capitales de múltiples millones.
En respuesta, Barclays afirmó haber cooperado plenamente con las investigaciones y aseguró haber reforzado sus controles internos en materia de crimen financiero. El banco recalcó su “compromiso firme en la lucha contra el fraude y el lavado de dinero”.
No obstante, la entidad subrayó que, según la FCA, “no se encontraron infracciones directas a la normativa de prevención del blanqueo”, y destacó que fue Barclays quien realizó una revisión interna y reportó sus hallazgos al organismo regulador.

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