Netflix estudia reformular su propuesta de adquisición de Warner Bros. Discovery (WBD) para que sea totalmente en efectivo, un movimiento que busca agilizar el cierre de la operación, reducir fricciones regulatorias y reforzar su atractivo para los accionistas en plena escalada de la guerra de ofertas con Paramount, según fuentes citadas por Bloomberg.
La operación, anunciada inicialmente en diciembre, estaba valorada en 82.700 millones de dólares y combinaba efectivo, acciones y deuda, una estructura compleja que ha sido uno de los principales focos de crítica. Netflix ofrecía 27,75 dólares por acción de Warner, desglosados en 23,25 dólares en efectivo, 4,50 dólares en acciones de Netflix y una participación en Discovery Global, la unidad que WBD planea segregar y que concentra parte de la deuda del grupo.
Una estructura más simple para acelerar el acuerdo
La conversión a una oferta totalmente en efectivo permitiría a Netflix:
Eliminar la incertidumbre sobre la valoración de Discovery Global y el reparto de deuda.
Reducir el riesgo de dilución para sus propios accionistas.
Facilitar el análisis regulatorio, al evitar cruces accionariales complejos.
Cerrar la transacción con mayor rapidez, una prioridad clave ante la presión competitiva.
Netflix cuenta con músculo financiero para ello. La compañía ha asegurado 92.000 millones de dólares en financiación de bancos de Wall Street y ya ha refinanciado 25.000 millones con deuda a largo plazo, reforzando su perfil de liquidez para una operación de esta envergadura.
Paramount intensifica la ofensiva
El movimiento de Netflix llega en medio de una ofensiva cada vez más agresiva de Paramount, que lanzó el 8 de diciembre una opa hostil valorada en 108.400 millones de dólares, sensiblemente superior en importe nominal. Paramount aspira a hacerse con los estudios de cine y televisión de Warner y su valiosa biblioteca de contenidos, que incluye franquicias como Harry Potter y Game of Thrones.
Esta semana, Paramount dio un paso más al presentar una demanda contra Warner, con el objetivo de obligar a la compañía a detallar cómo está valorando Discovery Global dentro del acuerdo con Netflix, incluida la cantidad exacta de deuda que WBD trasladaría a esa unidad. Según Variety, estos datos son cruciales para que los accionistas puedan comparar con precisión el valor real de ambas ofertas.
Un pulso estratégico por el control del contenido
Más allá del precio, la operación tiene una dimensión estratégica decisiva para el futuro del sector:
Para Netflix, la adquisición de Warner supondría integrar HBO Max, uno de los pocos catálogos capaces de rivalizar en prestigio y profundidad con su oferta global, además de reforzar su posición en cine, series premium y propiedad intelectual.
Para Paramount, frustrar el acuerdo es clave para evitar que Netflix consolide una posición dominante en el streaming y en la producción de contenidos de alto valor.
En este contexto, una oferta íntegramente en efectivo por parte de Netflix podría inclinar la balanza al ofrecer certeza inmediata de valor a los accionistas de Warner y neutralizar uno de los principales argumentos de su rival.
Las deliberaciones continúan y no hay una decisión final, pero el movimiento confirma que la batalla por Warner se ha convertido en uno de los mayores pulsos corporativos de la historia reciente del entretenimiento.
