Nuevo movimiento en el sector mundial de los recubrimientos. Nippon Paint Holdings ha confirmado la presentación de una oferta de 7.500 millones de euros para adquirir el negocio de pintura decorativa de AkzoNobel, una operación que podría reconfigurar el mercado. Sin embargo, la respuesta de la compañía neerlandesa no ha tardado en llegar: su consejo considera que la propuesta «infravalora significativamente» el valor de esta división.
Con este rechazo, AkzoNobel mantiene su hoja de ruta y vuelve a respaldar la operación estratégica que lleva meses sobre la mesa: la fusión con la estadounidense Axalta, una alianza con la que busca ganar tamaño, mejorar su posición competitiva y generar mayores sinergias en un mercado cada vez más concentrado.
Nippon Paint y su gran oferta
La oferta de Nippon Paint pone de manifiesto el interés que despierta el negocio de pintura decorativa de AkzoNobel, una de las áreas con mayor reconocimiento de la multinacional gracias a marcas presentes en numerosos mercados internacionales. No obstante, desde la empresa consideran que el potencial de crecimiento de esta división supera ampliamente la valoración planteada por el grupo japonés.
El movimiento también refleja la intensa actividad corporativa que vive la industria química y de materiales, donde las grandes compañías buscan reforzar su presencia global a través de adquisiciones y procesos de consolidación. En este contexto, AkzoNobel se ha convertido en uno de los activos más codiciados del sector, mientras distintos actores exploran fórmulas para ganar cuota de mercado.
Por ahora, todo apunta a que la prioridad de AkzoNobel sigue siendo cerrar su integración con Axalta, una operación que la dirección considera más beneficiosa para la creación de valor a largo plazo. La oferta de Nippon Paint, pese a su elevado importe, queda de momento en un segundo plano, aunque confirma que la batalla por los grandes activos industriales continúa abierta.