El mercado inmobiliario español suma una de las mayores operaciones del año. Norges Bank Investment Management (NBIM), el gestor del fondo soberano de Noruega, y Sonae Sierra han constituido una joint venture para adquirir una cartera de ocho centros comerciales en España, una transacción valorada en 1.500 millones de euros que confirma el renovado interés de los grandes inversores internacionales por los activos comerciales de alta calidad.
La operación, firmada el pasado 31 de julio, permanece pendiente de la autorización de las autoridades de competencia y del cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de transacciones. El vendedor es la Sociedad General Inmobiliaria de España (LSGI).
Una cartera con algunos de los activos comerciales más relevantes del país
La adquisición incluye más de 250.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable repartidos entre algunos de los complejos comerciales más consolidados del mercado español.
En la Comunidad de Madrid, la cartera incorpora La Vaguada, Gran Plaza 2, Plaza Norte 2, Plaza Río 2, Plaza Moraleja 2 y Plaza Loranca 2, mientras que fuera de la región se suman Gran Vía 2, en Barcelona, y Plaza Mar 2, en Alicante.
Se trata de activos con una elevada afluencia de visitantes y un fuerte componente de consumo, características especialmente valoradas por los grandes fondos tras la recuperación experimentada por el comercio físico en los últimos años.
Sonae Sierra refuerza su papel como gestor europeo
Más allá de la inversión, el acuerdo otorga a Sonae Sierra la gestión integral de toda la cartera, reforzando su posición como uno de los principales operadores especializados en centros comerciales de Europa.
La compañía también adquirirá, de forma independiente a la alianza con Norges Bank, el 100% de SCCE, una operación que permitirá integrar a un equipo de más de 130 profesionales responsables actualmente de la gestión de estos ocho centros y de otros diez activos pertenecientes a terceros.
Una vez culminen ambas operaciones, Sonae Sierra administrará 73 centros comerciales distribuidos en ocho países, con un volumen aproximado de 8.500 millones de euros en activos bajo gestión, consolidando así su crecimiento internacional.
¿Por qué los fondos vuelven a apostar por el retail físico?
La transacción refleja el cambio de percepción que vive el sector inmobiliario comercial. Tras años marcados por el auge del comercio electrónico y el impacto de la pandemia, los centros comerciales dominantes, con elevada ocupación, ubicaciones estratégicas y una oferta cada vez más orientada al ocio y la restauración, han recuperado atractivo para los grandes inversores institucionales.
En este contexto, los gestores buscan activos capaces de generar ingresos recurrentes, ofrecer potencial de revalorización y resistir mejor los ciclos económicos, especialmente en mercados como el español, donde el consumo privado ha mostrado una evolución más sólida que en otros países europeos.
La nueva sociedad también contempla analizar nuevas oportunidades de inversión en la Península Ibérica, siempre que respondan a sus criterios de rentabilidad y estrategia a largo plazo.
Una alianza entre dos referentes internacionales
Desde Norges Bank Investment Management, el codirector de Real Estate para Europa, Jayesh Patel, destacó que la adquisición amplía la presencia del fondo soberano en el mercado inmobiliario comercial europeo y encaja con su estrategia de invertir junto a operadores especializados.
Por su parte, el deputy CEO y director ejecutivo de Investment Management de Sonae Sierra, Luis Mota Duarte, subrayó la importancia de asociarse con «uno de los inversores más respetados a nivel global» y recordó que las alianzas estables con grandes inversores institucionales han sido una de las claves del crecimiento de la compañía.
Una de las grandes operaciones inmobiliarias de 2026
Con un volumen de 1.500 millones de euros, la adquisición se sitúa entre las mayores operaciones cerradas este año en el mercado inmobiliario español. Además de reforzar la presencia de dos actores internacionales de primer nivel, el acuerdo envía una señal sobre la creciente confianza del capital institucional en el segmento retail, un sector que vuelve a captar inversión gracias a la estabilidad de sus flujos de caja y a la transformación de los centros comerciales en espacios de experiencia, servicios y entretenimiento.






