Novartis ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 7.100 millones de dólares, un 16% menos que en el mismo periodo de 2025. A pesar de este descenso, la farmacéutica suiza ha optado por mantener sin cambios sus previsiones para el conjunto de 2026, apoyándose en el buen comportamiento de su cartera de medicamentos y en unas ventas que continúan creciendo.
Durante el segundo trimestre, la compañía incrementó sus ingresos hasta 14.410 millones de dólares, un 3% más respecto al año anterior. El impulso llegó principalmente de medicamentos como Kisqali, para el tratamiento del cáncer de mama, y Kesimpta, destinado a la esclerosis múltiple, que compensaron el impacto de la competencia de los medicamentos genéricos sobre algunos de sus productos estrella.
Novartis y la perdida de exclusividad
Precisamente, la pérdida de exclusividad de fármacos clave como Entresto, uno de los mayores generadores de ingresos de Novartis, sigue siendo uno de los principales desafíos para la compañía. La entrada de versiones genéricas está reduciendo las ventas de estos tratamientos, obligando al grupo a acelerar el crecimiento de su nueva generación de medicamentos.
Pese a este contexto, Novartis mantiene intacta su hoja de ruta para 2026. La farmacéutica confía en que el crecimiento de su negocio innovador y el lanzamiento de nuevos tratamientos permitan compensar progresivamente el impacto de las expiraciones de patentes, una de las mayores pruebas a las que se enfrenta el sector en los próximos años.
Los inversores también estarán pendientes de varios ensayos clínicos previstos para la segunda mitad del año, considerados clave para el futuro de la compañía. Los resultados de estos desarrollos podrían marcar la evolución de Novartis en los próximos ejercicios y reforzar su capacidad para mantener el crecimiento en un mercado cada vez más competitivo.