Novo Nordisk cae un 7% pese a su plan de 23.000 millones

Novo Nordisk

Novo Nordisk ha presentado su nueva hoja de ruta para recuperar el pulso en el competitivo mercado de los tratamientos contra la obesidad y la diabetes. Sin embargo, sus planes no han terminado de convencer a los inversores. Las acciones de la farmacéutica danesa llegaron a caer alrededor de un 7% en Bolsa después de que la compañía anunciara que aspira a generar más de 150.000 millones de coronas danesas —unos 23.000 millones de dólares— en ventas procedentes de nuevos medicamentos para 2035.

La presentación tuvo lugar durante el Capital Markets Day organizado por la compañía en Londres. Allí, el grupo explicó que trabaja para lanzar al menos cinco medicamentos con potencial para convertirse en grandes éxitos comerciales antes de 2030. Una cartera con la que busca reducir su dependencia de Wegovy y Ozempic, dos productos que han situado a Novo en el centro del mercado mundial de los tratamientos basados en GLP-1.

El anuncio, pese al volumen de las cifras, no despejó las dudas del mercado. Los inversores continúan pendientes de la creciente presión competitiva de Eli Lilly, de la evolución de los precios en Estados Unidos y de la capacidad de Novo para ampliar su catálogo más allá de la semaglutida.

Cinco grandes lanzamientos antes de 2030

El nuevo planteamiento de Novo Nordisk pasa por construir una cartera más amplia de medicamentos contra la obesidad y la diabetes, pero también por reforzar otras áreas terapéuticas. La compañía trabaja en tratamientos relacionados con enfermedades cardiovasculares, trastornos sanguíneos y endocrinos, patologías hepáticas y otras enfermedades metabólicas.

Su objetivo es disponer de más de cinco productos capaces de alcanzar ventas anuales multimillonarias. Novo considera que estos lanzamientos podrían aportar conjuntamente más de 150.000 millones de coronas danesas en 2035, equivalentes a aproximadamente 20.000 millones de euros o 23.000 millones de dólares al cambio actual.

La cifra no representa la facturación total esperada del grupo, sino los ingresos que la farmacéutica pretende obtener con su futura cartera de tratamientos. Se trata, por tanto, de una meta corporativa a largo plazo y no de una previsión cerrada de resultados.

La compañía también ha señalado que quiere ampliar el acceso a sus medicamentos y llegar a 60 millones de pacientes en todo el mundo. Para conseguirlo, pretende aumentar su capacidad productiva y desarrollar alternativas más fáciles de administrar, especialmente tratamientos orales que complementen las actuales inyecciones.

El reto de depender menos de Wegovy

Novo Nordisk ha protagonizado uno de los mayores crecimientos de la industria farmacéutica gracias al éxito de Ozempic, indicado para la diabetes tipo 2, y Wegovy, destinado al tratamiento de la obesidad. Ambos medicamentos utilizan semaglutida y han convertido a la empresa danesa en una referencia mundial dentro del negocio de los GLP-1.

Ese éxito también se ha convertido en una fuente de vulnerabilidad. Una parte importante del crecimiento de la compañía depende actualmente de una misma familia de tratamientos, mientras que Eli Lilly continúa ganando terreno con productos competidores.

A la presión comercial se suma la futura pérdida de exclusividad de la semaglutida en determinados mercados. La entrada de versiones genéricas puede reducir los precios y limitar el crecimiento de los medicamentos que hasta ahora han sostenido buena parte del negocio de Novo.

La farmacéutica también ha sufrido algunos reveses en su cartera de investigación. Los resultados de determinados ensayos no han cumplido las expectativas del mercado, mientras que el desarrollo de algunos proyectos ha sido detenido. Estas circunstancias ayudan a explicar por qué los inversores recibieron con cautela una estrategia que, sobre el papel, contempla cifras relevantes.

El mercado pide resultados

La reacción bursátil refleja que las grandes cifras ya no son suficientes para despejar las dudas sobre Novo. El mercado quiere comprobar si la compañía puede transformar su cartera de investigación en medicamentos aprobados, producirlos a gran escala y competir con Eli Lilly en eficacia, precio y disponibilidad.

Novo conserva una posición destacada en diabetes y obesidad, además de una capacidad industrial difícil de replicar. Sin embargo, la caída de sus acciones evidencia que los inversores esperan avances concretos. Los 23.000 millones de dólares anunciados para 2035 marcan la ambición del grupo, pero su ejecución determinará si Novo abre una nueva etapa de crecimiento o continúa perdiendo terreno frente a sus competidores.

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