Más de 246.000 estadounidenses ya utilizan la versión en píldora de Wegovy, el medicamento contra la obesidad de Novo Nordisk, tras recibir la autorización de las autoridades de Estados Unidos.
El lanzamiento se ha convertido en uno de los más exitosos de la historia farmacéutica reciente, según un reportaje de Bloomberg.
El consejero delegado de la compañía danesa, Mike Doustdar, avanzó en una entrevista con Bloomberg que el grupo planea aumentar su inversión en Irlanda para fabricar el fármaco y preparar su expansión más allá del mercado estadounidense, especialmente hacia Europa.
A la espera de las autorizaciones regulatorias, la empresa ya planifica inversiones destinadas a la producción europea.
El proyecto contempla la ampliación de la planta de Athlone, situada en la región central irlandesa de Midlands.
Tras conocerse la noticia, las acciones de Novo Nordisk apenas variaron en la Bolsa de Copenhague, con un avance cercano al 0,4%.
El terreno que busca Novo Nordisk
La farmacéutica espera que la píldora desempeñe un papel decisivo para recuperar el liderazgo en el mercado de la pérdida de peso, frente al avance de competidores como Eli Lilly.
Irlanda no es un destino elegido al azar: el país se ha consolidado como uno de los principales polos europeos de fabricación farmacéutica. De hecho, Eli Lilly produce allí los principios activos de sus tratamientos para la obesidad y la diabetes.
Sin embargo, el contexto no es sencillo. Hace dos años, Novo Nordisk canceló la construcción de una fábrica cerca de Dublín y, en septiembre pasado, redujo plantilla en Athlone. Además, a comienzos de febrero la compañía decepcionó a los inversores al prever que las ventas de Ozempic y Wegovy podrían caer hasta un 13% en 2026, en un entorno marcado por la presión competitiva y la guerra de precios.
La rivalidad quedó patente tras el intento de la empresa de telesalud Hims de comercializar su propia versión de Wegovy, iniciativa que retiró después de amenazas legales del grupo danés y de la FDA. Hims comunicó que abandonaba el producto tras mantener “conversaciones constructivas con las partes interesadas”. La versión que pretendía lanzar no contaba con la aprobación de la FDA.

GettyImagen