Novo Nordisk se hunde un 12% tras fracasar su ensayo de semaglutida en Alzheimer

Novo NordiskGettyImagen

Novo Nordisk vuelve a encajar un golpe en los mercados después de reconocer que una versión oral más antigua de la semaglutida no ha alcanzado su objetivo principal en los ensayos clínicos avanzados destinados a comprobar si puede retrasar el deterioro cognitivo en pacientes con Alzheimer.

El anuncio provocó un castigo inmediato en Bolsa: los títulos de la compañía danesa llegaron a desplomarse más de un 12%, hasta 266,90 coronas, su nivel más bajo desde el verano de 2021.

El retroceso arrastra una tendencia claramente bajista: desde enero, la farmacéutica pierde más del 55% de su valor en medio de una crisis marcada por la creciente presión competitiva en el mercado de tratamientos antiobesidad.

El contraste es llamativo respecto a su rival estadounidense Eli Lilly, que la semana pasada se convirtió en la primera farmacéutica en superar un billón de dólares de capitalización bursátil.

Sus acciones avanzan un 36% este año, tras subir un 32% en 2024, impulsadas por la fortaleza de sus medicamentos GLP-1.

Las pruebas de Novo Nordisk 

Sobre el ensayo, Novo Nordisk detalló que los pacientes tratados con el fármaco “no han experimentado una progresión más lenta de su enfermedad”, según la evaluación cognitiva del estudio.

La compañía también confirmó que suspenderá la extensión prevista para los próximos doce meses.

El proyecto era especialmente relevante porque el Alzheimer abría un nuevo mercado potencial para los GLP-1, más allá de su uso consolidado en diabetes y obesidad.

En este caso, el medicamento probado fue Rybelsus, aprobado solo para diabetes tipo 2 pero basado, igual que Ozempic y Wegovy, en semaglutida.

Como destacó su director científico, Martin Holst Lange: “Si bien la semaglutida no demostró eficacia para ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer, la amplia evidencia que la respalda continúa brindando beneficios a las personas con diabetes tipo 2, obesidad y comorbilidades relacionadas”.

El golpe llega en plena reorganización interna y tras la guerra de opa con Pfizer por Metsera, finalmente adjudicada a esta última por más de 10.000 millones de dólares.

© Reproducción reservada