Nvidia ‘declara la guerra’ a Intel y AMD

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Nvidia ya domina el mercado de la inteligencia artificial en los centros de datos. Ahora quiere hacer lo mismo con los ordenadores personales. La compañía liderada por Jensen Huang ha presentado RTX Spark, un nuevo procesador desarrollado junto a Microsoft que supone su apuesta más ambiciosa hasta la fecha para llevar la inteligencia artificial directamente al corazón del PC.

El anuncio, realizado durante el evento GTC de Taipéi, ha sido interpretado por el mercado como un auténtico golpe sobre la mesa. Mientras las acciones de Nvidia subían más de un 2% en la preapertura del Nasdaq, gigantes tradicionales del sector como Intel y AMD registraban caídas superiores al 2%, reflejando la preocupación de los inversores ante la nueva ofensiva del líder mundial en chips de IA.

Nvidia más allá de un simple procesador

La propuesta de Nvidia va mucho más allá de un simple procesador. Según Huang, estamos ante una nueva generación de ordenadores capaces de interactuar mediante lenguaje natural y ejecutar tareas complejas gracias a agentes de inteligencia artificial integrados. “Durante 40 años abríamos aplicaciones. Ahora simplemente pediremos lo que queremos y el ordenador hará el trabajo”, aseguró el ejecutivo durante la presentación.

El nuevo RTX Spark combina una GPU Blackwell con una CPU Grace y estará disponible en equipos de fabricantes como Dell, HP y Asus. Además, contará con configuraciones de hasta 128 GB de memoria, una cifra reservada hasta ahora para estaciones de trabajo o equipos premium de muy alta gama.

La estrategia es clara: convertir el PC en una plataforma de inteligencia artificial local, capaz de ejecutar modelos avanzados sin depender constantemente de la nube. Esto abre oportunidades para desarrolladores, creadores de contenido, empresas y jugadores que buscan mayor potencia y privacidad en el procesamiento de datos.

Pero Nvidia no se queda ahí. La compañía también confirmó que su nueva CPU Vera, destinada a centros de datos, ya está en producción y que empresas como OpenAI, Anthropic, Oracle, ByteDance o CoreWeave están explorando su adopción.

Con esta doble apuesta, Nvidia demuestra que no quiere limitarse a liderar la revolución de la IA. Quiere controlar también la infraestructura sobre la que se construirá la próxima generación de ordenadores, centros de datos y agentes inteligentes.

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