La tecnológica estadounidense Nvidia volvió a sorprender a los mercados tras presentar unos resultados trimestrales históricos impulsados por la creciente demanda global de soluciones de inteligencia artificial. La compañía cerró el primer trimestre de su ejercicio fiscal con un beneficio neto de 58.321 millones de dólares, lo que representa un incremento del 211% respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, el fabricante de chips alcanzó unos ingresos récord de 81.615 millones de dólares, un avance interanual del 85,2%, consolidándose como uno de los grandes beneficiados de la carrera tecnológica por el desarrollo de infraestructuras de IA.
El consejero delegado y fundador de la empresa, Jensen Huang, aseguró que la expansión de centros de datos dedicados a inteligencia artificial vive “la mayor aceleración de infraestructura tecnológica de la historia”. Según explicó, la llamada IA agéntica ya está comenzando a integrarse en procesos empresariales reales, automatizando tareas y aumentando la productividad en distintos sectores económicos.
La compañía considera que su posición estratégica dentro del ecosistema tecnológico le permite dominar buena parte del mercado de procesamiento avanzado. Nvidia destacó que sus plataformas son compatibles con múltiples servicios en la nube, modelos de código abierto y sistemas de IA desplegados tanto en grandes centros de datos como en dispositivos conectados en el borde de la red.
Previsiones de crecimiento
De cara al segundo trimestre fiscal, la multinacional prevé seguir creciendo y estima alcanzar unos ingresos cercanos a los 91.000 millones de dólares, pese a reconocer que sus previsiones no incluyen ventas relacionadas con centros de datos en China, un mercado marcado por restricciones comerciales y tensiones geopolíticas.
En paralelo, Nvidia anunció nuevas medidas para reforzar la remuneración al accionista. Durante el trimestre, la empresa destinó alrededor de 20.000 millones de dólares a recompras de acciones y dividendos. Asimismo, su consejo de administración aprobó un nuevo programa de recompra valorado en 80.000 millones de dólares.
La compañía también confirmó una subida significativa de su dividendo trimestral, que pasará de 0,01 dólares a 0,25 dólares por acción, una decisión que refuerza la confianza del grupo en mantener el fuerte ritmo de crecimiento durante los próximos meses.
Los resultados consolidan a Nvidia como una de las compañías más influyentes del sector tecnológico mundial y reflejan el impacto económico que está teniendo la revolución de la inteligencia artificial generativa en los mercados internacionales.