OHLA cerró los seis primeros meses de 2026 con un beneficio neto de 500.000 euros, frente a las pérdidas registradas un año antes, en un periodo marcado por una mejora de la actividad y la rentabilidad operativa.
Si se excluye el impacto extraordinario asociado al litigio Flaggers, el beneficio neto atribuible alcanza 27,1 millones de euros, frente a las pérdidas de 29,7 millones contabilizadas en el primer semestre de 2025.
La evolución también se refleja en el resultado operativo. OHLA alcanzó un Ebitda de 103,6 millones de euros y, sin el efecto del litigio, el Ebitda recurrente se situó en 116,9 millones, un 39% más que un año antes, con un margen del 6,7%.
Las ventas del grupo, incluyendo la actividad de Servicios, crecieron un 3,4%, hasta 2.035 millones de euros. Además, durante el segundo trimestre generó 96,4 millones de euros de caja procedente de la actividad.
La división de Construcción volvió a ser uno de los principales motores del crecimiento. Su Ebitda alcanzó 120,1 millones de euros, un 10,7% más, mientras que su cifra de negocio aumentó un 3,8%, hasta 1.650 millones.
La cobertura de actividad de esta división se situó en 28,3 meses, frente a los 26,8 meses del mismo periodo de 2025, reforzando la visibilidad del negocio.
Por otro lado, OHLA cerró junio con 711,3 millones de euros de liquidez con recurso, frente a los 613 millones registrados al cierre de marzo.
Ya después del semestre, el Tribunal Supremo desestimó íntegramente los recursos contra OHLA por las desviaciones de costes de la M-12. La resolución pone fin a reclamaciones de 212 millones de euros más 71 millones en intereses.