Oliu defiende a Aramegol: “La acción de Sabadell está barata”

Josep Oliu, presidente SabadellJosep Oliu

El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha marcado el inicio de una nueva etapa para la entidad durante su tradicional intervención en la Cámara de Comercio de Sabadell, donde ha repasado los principales hitos de 2025 y adelantado los planes para 2026.

Oliu ha subrayado que el banco encara este periodo tras el fracaso de la opa hostil de BBVA, el relevo en puestos directivos y la recompra de acciones que permitirá una reducción de capital tras la venta del banco británico TSB.

“Los múltiples del mercado sugieren que la acción de Banco Sabadell está barata, hay camino que recorrer”, ha señalado.

El presidente ha explicado que la salida de TSB, prevista para los próximos cuatro meses, exigirá un “esfuerzo especial” para comparar los resultados de este ejercicio con los del anterior.

Con la recompra de acciones, se busca mantener los ratios de capital y los beneficios por acción, además de preparar al banco para un nuevo ciclo de crecimiento en 2028-29.

La transformación digital es otro eje clave del proyecto. Sobre el próximo consejero delegado, Marc Armengol, Oliu ha destacado que cuenta con los conocimientos necesarios para consolidar la “revolución tecnológica” en la entidad.

El balance del Banco Sabadell

En 2025, Banco Sabadell volvió a situar su sede social en Cataluña, tras haberla trasladado a Alicante durante el momento más crítico del procés, un regreso que Oliu ha definido como un paso hacia la “normalidad institucional”.

Asimismo, la entidad ha centrado sus esfuerzos en España, reforzando su identidad local y su relación con los accionistas y empleados, muchos de ellos vecinos de Sabadell, a quienes considera parte del “núcleo duro” del banco.

“Tenemos un banco de 140 años de antigüedad, joven, con ganas de tirar adelante y ser el mejor banco de banca de empresas de España”, ha agregado.

Oliu también ha valorado la solidez de la banca española y ha destacado el crecimiento de la economía española, que el Banco de España prevé en un 2,2% en 2026, por encima de la media europea. Entre los desafíos citó la elevada deuda pública, la presión fiscal, la escasez de mano de obra cualificada y un mercado inmobiliario “muy tensionado”.

Finalmente, el presidente ha señalado la necesidad de un “reset” en la política de vivienda, defendiendo que la oferta debe crecer frente a regulaciones que, a su juicio, agravan los problemas del sector.

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