La directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, ha advertido desde el Foro Económico Mundial de Davos de que el orden comercial internacional no volverá a ser el mismo tras las tensiones provocadas por la política de aranceles impulsada por Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump.
Durante un coloquio compartido con la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, la responsable de la OMC fue clara: «No creo que las cosas vuelvan a la normalidad». A su juicio, el comercio global ha sufrido «la mayor disrupción en 80 años», aunque el sistema sigue funcionando.
Okonjo-Iweala defendió que, pese al debilitamiento de las normas multilaterales, la arquitectura comercial internacional es resiliente.
«Algunos de los sistemas construidos durante los últimos 80 años estaban extraordinariamente bien construidos», señaló, insistiendo en que «se necesitará mucho para destruirlo».
No obstante, reconoció que los países están reforzando sus estrategias nacionales y regionales, lo que aleja el escenario de una vuelta al pasado.
En este contexto, pidió «separar el ruido de lo que realmente está sucediendo» y subrayó la importancia de diversificar el comercio para reducir la dependencia de grandes potencias. «Nuestros miembros deberían diversificar su comercio», afirmó.
Efectos de los aranceles
Christine Lagarde, por su parte, discrepó de la idea de una ruptura total del sistema global, aunque admitió que los responsables políticos deben prepararse para escenarios alternativos.
«Debemos considerar un plan B o planes B», explicó, matizando que se trata más de buscar alternativas que de asumir un colapso del modelo actual.
La presidenta del BCE insistió en que, pese a las tensiones, las economías siguen estando profundamente interconectadas.
«Dependemos unos de otros», recalcó, al tiempo que reclamó un análisis riguroso de las cifras y de las verdaderas vulnerabilidades del sistema.
Desde el FMI, Kristalina Georgieva resumió el nuevo contexto global con una metáfora clara: «Ya no estamos en Kansas», en referencia a El Mago de Oz.
Según explicó, el mundo actual es más propenso a crisis derivadas de la geopolítica, la tecnología o el cambio climático, en un entorno cada vez más multipolar.
«No estamos tan acostumbrados a un entorno tan cambiante», concluyó, reflejando el consenso en Davos: el comercio global sigue en pie, pero el equilibrio que lo sostenía ha cambiado para siempre.

Ngozi Okonjo-Iweala (OMC)