Oracle eleva su beneficio un 60% y crece en bolsa un 7%

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Oracle ha comenzado su nuevo ejercicio fiscal con un fuerte salto en sus resultados. El gigante tecnológico estadounidense obtuvo un beneficio neto atribuido de 4.679 millones de dólares —unos 4.032 millones de euros— durante su primer trimestre fiscal de 2027, cerrado el pasado 31 de agosto. La cifra representa un crecimiento del 60% respecto al mismo periodo del año anterior.

La tecnológica también registró un avance importante en su facturación. Los ingresos alcanzaron los 19.345 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 16.670 millones de euros, después de aumentar un 30% en términos interanuales.

Las cuentas recibieron una respuesta positiva por parte del mercado. Tras la presentación de los resultados, las acciones de Oracle avanzaban alrededor de un 7% en las operaciones previas a la apertura de la Bolsa de Nueva York. El comportamiento bursátil reflejaba la buena acogida de unas cifras que cumplieron con las expectativas que manejaban los inversores.

La nube toma el control

El principal motor de crecimiento volvió a ser el negocio de computación en la nube. Esta división generó 11.607 millones de dólares —cerca de 10.000 millones de euros—, un 60% más que un año antes, consolidándose como la mayor fuente de ingresos de la compañía.

La evolución del área confirma el cambio que Oracle lleva tiempo impulsando en su modelo de negocio. Aunque la empresa construyó históricamente buena parte de su posición alrededor de las bases de datos y las licencias de software, los servicios en la nube han pasado a ocupar el centro de su actividad.

Este crecimiento está directamente relacionado con la demanda de infraestructura necesaria para desarrollar y utilizar herramientas de inteligencia artificial. Las compañías necesitan cada vez más capacidad informática para entrenar modelos, procesar grandes volúmenes de información y ejecutar aplicaciones basadas en IA.

Oracle ha explicado que la demanda de servicios de entrenamiento e inferencia de inteligencia artificial continúa creciendo a un ritmo superior al de la oferta disponible. Esa presión ha permitido a la multinacional reforzar su cartera comercial durante el trimestre.

En concreto, la compañía firmó contratos adicionales de servicios de IA en la nube por un importe superior a 30.000 millones de dólares, aproximadamente 25.850 millones de euros. Este volumen pone de manifiesto el peso que está adquiriendo esta tecnología dentro del negocio de Oracle y el nivel de inversión que están realizando sus clientes.

El software pierde algo de terreno

El avance de la nube contrastó con la evolución del negocio tradicional de software. Esta división facturó 5.550 millones de dólares, unos 4.782 millones de euros, lo que supone un descenso del 3% frente al mismo trimestre del ejercicio anterior.

Pese a la caída, el software continúa representando una parte relevante de los ingresos de Oracle. La empresa mantiene una amplia base de clientes corporativos que utilizan sus bases de datos, aplicaciones empresariales y diferentes soluciones para gestionar procesos internos.

Por su parte, la actividad de servicios registró una evolución más favorable. Los ingresos de este segmento aumentaron un 5%, hasta alcanzar los 1.414 millones de dólares —1.218 millones de euros—.

El área de hardware, que incluye los sistemas y equipos tecnológicos comercializados por el grupo, aportó otros 774 millones de dólares, equivalentes a unos 667 millones de euros. Aunque su tamaño queda lejos del alcanzado por la nube, sigue completando una oferta con la que Oracle busca cubrir diferentes necesidades tecnológicas de sus clientes.

La inteligencia artificial cambia el negocio

Los resultados muestran una Oracle cada vez más vinculada al negocio de la infraestructura digital. La nube ya no funciona únicamente como un complemento de sus productos tradicionales: se ha convertido en la división más grande y en la principal responsable del crecimiento del grupo.

La expansión de la inteligencia artificial está acelerando este proceso. Entrenar modelos y mantenerlos operativos requiere una capacidad informática elevada, lo que abre nuevas oportunidades para las empresas capaces de aportar centros de datos, servidores y servicios especializados.

Oracle ha conseguido aprovechar este movimiento para elevar sus ingresos, captar contratos multimillonarios y mejorar su rentabilidad. El crecimiento del 60% en el beneficio y en la facturación de la nube sitúa a la inteligencia artificial como la gran protagonista del trimestre, mientras el negocio tradicional de software pierde ligeramente peso dentro del conjunto.

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