Orange arranca una nueva etapa con cifras de récord. La operadora francesa obtuvo un beneficio neto de 3.206 millones de euros en el primer semestre de 2026, dejando atrás las pérdidas de 398 millones registradas un año antes. Un resultado impulsado por dos grandes factores: la consolidación de MasOrange tras adquirir el 100% de la compañía y el buen comportamiento de sus negocios en África y Oriente Próximo.
El grupo completó el pasado mes de junio la compra de la participación que todavía no controlaba de MasOrange, una operación valorada en 4.250 millones de euros que convierte a España en uno de los mercados estratégicos para la compañía. Desde ese momento, la operadora española pasa a integrarse plenamente en las cuentas del grupo, aportando nuevos ingresos y reforzando su posición en Europa.
Orange revisa al alza sus previsiones
Los resultados han sido lo suficientemente sólidos como para que Orange revise al alza sus previsiones para todo 2026. La compañía espera ahora un crecimiento del EBITDAaL superior al 4%, mejorando el objetivo anterior, y prevé alcanzar un flujo de caja orgánico cercano a los 4.300 millones de euros.
Además del impulso procedente de España, Orange destaca el excelente comportamiento de sus operaciones en África y Oriente Próximo, mercados que continúan ganando peso dentro del grupo gracias al crecimiento del negocio móvil y de los servicios digitales.
La integración de MasOrange también abre una nueva fase para la filial española, que busca acelerar la obtención de sinergias mediante la optimización de costes y la integración de operaciones. La compañía espera generar más de 430 millones de euros en eficiencias durante este ejercicio, reforzando así su rentabilidad.
Con estos resultados, Orange confirma que la adquisición de MasOrange ya está teniendo un impacto positivo en sus cuentas y consolida su posición como uno de los principales grupos de telecomunicaciones de Europa. La operación no solo fortalece su presencia en el mercado español, sino que también mejora sus perspectivas de crecimiento para los próximos años, en un sector cada vez más competitivo y marcado por la consolidación empresarial.