Ormuz dispara volatilidad: bolsas europeas en rojo y petróleo al alza

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La semana ha arrancado con un auténtico terremoto en los mercados globales. Las bolsas europeas registran retrocesos por encima del 2%, con el EuroStoxx 50 borrando cerca del 2,5% y perdiendo los 6.000 puntos, mientras que en España el Ibex 35 cae hasta un 3% y perfora los 17.800 enteros. La presión geopolítica que provocan los combates entre EEUU, Israel e Irán se traduce en subidas récord en materias primas y activos refugio: el petróleo supera el 9%, el gas europeo a un mes escala más del 25%, y el oro se dispara más del 3%, superando los 5.400 dólares la onza, así lo contaba ElEconomista.

Entre las divisas, el miedo hincha al dólar, que se aprecia cerca del 1% frente al euro y la libra, mientras que las criptomonedas sufren, con el bitcoin por debajo de los 66.000 dólares.

La bolsa española, movimientos muy marcados

En la bolsa española, los movimientos también son muy marcados: IAG lidera las pérdidas con más de un 8%, mientras que otros grandes valores como Inditex, Santander y Amadeus caen por encima del 4%. Por el contrario, Repsol se dispara casi un 8% gracias a la escalada del petróleo, y Indra gana más del 3% apoyada en su exposición al sector defensa.

El epicentro del miedo es el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial, con Irán ejerciendo gran influencia sobre este paso estratégico. Aunque no hay un cierre oficial, el temor a ataques a navieras y a infraestructura energética provoca una interrupción de facto del suministro, impulsando los precios hacia máximos históricos.

Los analistas de Link Securities anticipan que los valores cíclicos liderarán las caídas, mientras que los del sector energía y defensa podrían abrir al alza, siguiendo la lógica de riesgo y oportunidad que marca el petróleo como principal termómetro de la situación.

A pesar del pánico inicial, expertos de Wall Street y Barclays aconsejan no precipitarse. Aunque existe riesgo de escalada, la historia muestra que estas reacciones suelen ser temporales, y la combinación de debilidad iraní y presión política estadounidense podría acotar la duración del conflicto.

En paralelo, los mercados ya arrastraban volatilidad por la IA y el crédito privado, un cóctel que mantiene a los inversores en alerta máxima. La clave ahora será vigilar la evolución de Ormuz, los precios energéticos y las negociaciones entre Irán y EEUU, factores que definirán la tendencia en los próximos días.

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