Starbucks baja el fuego y cierra 250 cafeterías con bajo rendimiento en Norteamérica. La cadena estadounidense comunicó la clausura en un documento presentado ante los organismos reguladores, mientras su consejero delegado, Brian Niccol, acelera su estrategia para recuperar las ventas.
Los establecimientos que bajarán la persiana supondrán unos 300 millones de dólares en costes de reestructuración y representan aproximadamente el 1% de las 18.000 tiendas que Starbucks tiene en Norteamérica. La mayoría de los cierres se completará antes de finalizar el ejercicio fiscal 2026.
El ajuste llega un año después de otra ronda de clausuras de locales con bajo rendimiento en la región, dentro de un proceso de reestructuración que entonces se estimó en unos 1.000 millones de dólares.
Al mismo tiempo, Starbucks ha reducido sus previsiones de expansión. Para el ejercicio fiscal 2026 espera abrir unas 440 tiendas netas a nivel mundial, entre establecimientos propios y franquiciados, frente al objetivo anterior de entre 600 y 650 aperturas.
¿Cuál es la estrategia de Starbucks?
Niccol cumple dos años como CEO este septiembre y ha impulsado el plan “De vuelta a Starbucks”, con medidas como tiempos de espera más cortos y menús más sencillos para recuperar clientes en Estados Unidos.
La compañía también ha reforzado las operaciones de sus establecimientos y cocinas, además de reducir costes mediante recortes de puestos corporativos y cierres de oficinas regionales.
Hasta julio, Starbucks acumulaba cuatro trimestres consecutivos de crecimiento de las ventas comparables. Según Niccol, el tráfico de clientes había aumentado en todos los grupos de ingresos.
“Este es un paso sensato pero costoso en la recuperación de Starbucks”, señaló Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro.
La compañía afronta además un contexto de presión sobre el gasto no esencial, especialmente entre los consumidores estadounidenses de menores ingresos, afectados por los elevados costes del combustible y los alimentos.
“Niccol ya ha demostrado progreso. La siguiente prueba consiste en convertir ese impulso en márgenes más sólidos”, afirmó Brian Jacobsen, estratega económico jefe de Annex Wealth Management.

















