Bank of America anticipa que el crecimiento de los precios de la vivienda en España comenzará a desacelerarse a partir de 2026, cuando la asequibilidad para los compradores podría alcanzar su límite tras años de incrementos significativos.
Según el informe del banco, aunque los precios seguirán al alza a corto plazo, la combinación de tipos de interés más bajos y la pérdida de poder adquisitivo generará una caída progresiva de la demanda.
El banco estadounidense explica que el crecimiento económico del 3,2% previsto para 2024, la reducción del desempleo al 10,6% —su nivel más bajo desde 2008— y el aumento salarial del 3,85% han reforzado la capacidad de compra de los ciudadanos.
A ello se suma la expansión de la población por inmigración y la compra de viviendas por extranjeros, que representan alrededor del 15% del total, lo que ha impulsado la demanda inmobiliaria en los últimos años.
Sin embargo, la oferta de vivienda no ha seguido el mismo ritmo. Con solo 87.000 viviendas construidas al año, España mantiene niveles muy por debajo de los registrados antes de la crisis financiera de 2008.
Los pronósticos de Bank of America
El Banco de España estima un déficit de 700.000 viviendas, una brecha que Bank of America considera que continuará creciendo si no se incrementa la construcción.
El banco apunta que factores como la escasez de mano de obra, la limitada disponibilidad de suelo y los elevados costes de construcción frenan la producción de nuevas viviendas.
En este contexto, Bank of America advierte que, aunque los precios seguirán aumentando mientras los compradores puedan financiar la adquisición gracias a tipos bajos, el ritmo de subida se moderará cuando el mercado toque techo en accesibilidad.
“El tema se está convirtiendo rápidamente en una gran preocupación destacada por el Banco de España, pero hasta ahora no ha habido una respuesta política específica por parte del Gobierno”, subraya la entidad.
La previsión de desaceleración de precios refleja un equilibrio delicado entre demanda y oferta, donde la recuperación de la asequibilidad será clave.
El informe del banco señala que, sin un aumento significativo de la construcción, el déficit de viviendas seguirá ejerciendo presión sobre los precios, a pesar de la futura moderación de la demanda.

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