Puig ha cerrado su junta de accionistas con un mensaje contundente tras el fin de las conversaciones con Estée Lauder. Marc Puig ha afirmado: “Quiero recalcar que no estamos en venta”.
El directivo ha subrayado el carácter familiar del grupo tras las negociaciones fallidas, asegurando: “Siempre hemos mantenido que la familia estará para el largo plazo, y este hubiera sido el caso también si hubiera habido acuerdo”.
Puig ha defendido que los contactos con Kering y Estée Lauder evidencian su posición en el sector: “Las dos conversaciones [con Kering a finales de 2025, y con Estée Lauder este 2026] ponen claramente de manifiesto el sólido reconocimiento que Puig ha alcanzado en el sector, muy por encima del que correspondería a nuestro tamaño”.
En el caso de Kering, el presidente ha explicado que “Kering se dirigió a nosotros con una propuesta para un acuerdo de licencia a largo plazo de sus marcas de belleza a cambio de una participación minoritaria de Puig.
Dichas conversaciones no dieron lugar a una transacción”. Posteriormente, las negociaciones con Estée Lauder tampoco prosperaron: “Tenemos el máximo respeto y admiración por la familia Lauder. No obstante, no hubo acuerdo satisfactorio para ambas partes”.
El balance de Puig
En 2025 la compañía obtuvo un beneficio neto de 594 millones de euros, un 11,9% más, con ventas de 5.042 millones.
El grupo defiende que estos resultados consolidan su estrategia tras cumplir objetivos del plan 2020-2025 un año antes de lo previsto, reforzando su crecimiento internacional y su posición en el sector de la perfumería y la belleza en un contexto de crecimiento sostenido global corporativo.