Puig cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 262,8 millones de euros, un 4,4% menos que en el mismo periodo del año anterior, debido al impacto de costes extraordinarios asociados a diversas operaciones corporativas y al efecto de una base comparativa más exigente, tras los ingresos extraordinarios contabilizados en la primera mitad de 2025.
No obstante, descontando estos elementos extraordinarios, la compañía obtuvo un beneficio ajustado de 260 millones de euros, un 5,2% superior al registrado un año antes, reflejando la fortaleza del negocio operativo y la buena evolución de sus principales marcas.
Las ventas crecen por encima del mercado
Las ventas netas alcanzaron los 2.354 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,4% en términos reportados y del 4,4% a perímetro y tipo de cambio constantes (LFL), un ritmo que permitió a la empresa volver a superar la evolución del mercado mundial de la belleza premium.
El resultado operativo (EBIT) ascendió a 340 millones de euros, un 2,3% más que un año antes, manteniendo un margen operativo del 14,5%, el mismo nivel registrado en el primer semestre de 2025.
Mejora del Ebitda pese al aumento de los costes logísticos
El Ebitda ajustado alcanzó los 460 millones de euros, un 3,2% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El margen de Ebitda mejoró hasta el 19,5%, apoyado en la evolución del negocio, aunque la compañía destacó que el incremento de los costes de transporte, provocado por las disrupciones logísticas derivadas del conflicto en Oriente Medio, continuó presionando los gastos de distribución.
Por su parte, el margen neto mejoró en 30 puntos básicos, hasta el 11,1%, gracias a una evolución más favorable del resultado financiero y a una mayor aportación de las sociedades participadas.
Mayor generación de caja y balance sólido
Uno de los aspectos más destacados del semestre fue la mejora de la generación de caja. El flujo de caja libre procedente de las operaciones ascendió a 196 millones de euros, frente a los 116 millones registrados un año antes, lo que supone un incremento cercano al 70%.
La deuda neta se situó en 1.589 millones de euros, reflejando el pago de dividendos, la estacionalidad habitual de los flujos de caja y el desembolso realizado para adquirir la participación minoritaria de Charlotte Tilbury. Aun así, el ratio de deuda neta sobre Ebitda permaneció en 1,5 veces, un nivel que la compañía considera compatible con una estructura financiera sólida.
Confianza en el crecimiento para el conjunto del ejercicio
De cara a la segunda mitad de 2026, Puig reiteró sus previsiones para el conjunto del ejercicio y aseguró que mantiene un balance suficientemente sólido para continuar invirtiendo en el desarrollo de sus marcas, impulsar la innovación y ampliar su cartera de productos.
La multinacional catalana espera seguir creciendo por encima del mercado global de la belleza premium en términos comparables y mantener un margen de Ebitda ajustado estable, en línea con los niveles alcanzados durante 2025, consolidando así su estrategia de crecimiento rentable en el segmento internacional de fragancias, maquillaje y cuidado de la piel.