El sector global de la belleza podría estar a las puertas de un movimiento de calado histórico. Puig avanza en negociaciones con Estée Lauder para dar forma a un gigante valorado en torno a 50.000 millones de euros. Una operación que el mercado ya interpreta como claramente transformacional.
Según el banco de inversión Jefferies, el acuerdo podría cerrarse en las próximas semanas y se estructuraría mayoritariamente mediante un canje de acciones.
En concreto, el esquema contemplaría un 80% en títulos y un 20% en efectivo. Una fórmula que permite alinear intereses y preservar el equilibrio de poder entre accionistas.
Las cifras que maneja el mercado reflejan la envergadura del movimiento. La operación implicaría una prima del 30% para Puig sobre su precio no alterado y valoraría el grupo resultante en 11,8 veces Ebitda.
Un múltiplo que sitúa la transacción en línea con las grandes consolidaciones del sector.
En cuanto a la gobernanza, el equilibrio será milimétrico. La familia Lauder mantendría un 26,7% del capital, mientras que la familia Puig conservaría un 21,7%.
El resto quedaría en manos de accionistas actuales de Estée Lauder y minoritarios. Un reparto diseñado para garantizar estabilidad y evitar tensiones en el control.
Desde el punto de vista estratégico, Jefferies interpreta la operación como un movimiento defensivo para Estée Lauder.
Las proyecciones de Puig
Ganar escala se ha convertido en una necesidad en un mercado cada vez más concentrado y competitivo, donde las grandes adquisiciones marcan el ritmo.
El potencial industrial también es significativo. El nuevo grupo alcanzaría ventas cercanas a 22.000 millones de dólares en 2027, con márgenes superiores al 20%.
Las sinergias de costes, estimadas en más de 300 millones de euros, reforzarían la rentabilidad. La creación de valor dependerá en gran medida de la ejecución de estas eficiencias.
Las señales corporativas apuntan a un desenlace cercano. Puig ha pospuesto tanto su Capital Markets Day como la presentación de resultados trimestrales.
Un movimiento que el mercado interpreta como indicio claro de negociaciones avanzadas.
En este contexto, Marc Puig mantendría un papel relevante en el futuro consejo. La operación no solo redefine el mapa del sector, sino que consolida a Puig como actor clave en la industria global de la belleza.

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