Puma redujo un 81,2% sus pérdidas en el primer semestre de 2026, aunque la compañía continúa en números rojos tras registrar un resultado negativo de 46,3 millones de euros.
La mejora, sin embargo, llegó acompañada de un descenso de las ventas y de un entorno marcado por la debilidad del consumo y las tensiones comerciales.
El fabricante alemán de ropa y calzado deportivo obtuvo unos ingresos de 3.554 millones de euros entre enero y junio, un 7,9% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Por regiones, el negocio retrocedió en sus principales mercados. Las ventas en Europa, Oriente Próximo y África cayeron un 12,9%, hasta 1.449 millones de euros, mientras que en América descendieron un 8,8%, hasta 1.256 millones.
En contraste, Asia Pacífico mantuvo un comportamiento positivo con un crecimiento del 3,5%, hasta 850 millones de euros.
Durante el segundo trimestre, Puma registró pérdidas de 72,8 millones de euros, un 70,5% inferiores a las del mismo periodo de 2025, al tiempo que la facturación retrocedió un 9,7%, hasta 1.691 millones de euros.
¿Cuáles son los números de Puma?
La compañía también informó de que su deuda neta aumentó hasta los 1.103,9 millones de euros, frente a los 1.051,3 millones contabilizados un año antes.
En el apartado comercial, Puma explicó que recibió 15,4 millones de euros en reembolsos arancelarios en Estados Unidos durante el segundo trimestre.
Además, a cierre de junio mantenía solicitudes de devolución por unos 35 millones de euros, de los que 33,8 millones ya habían sido abonados en julio.
El consejero delegado, Arthur Hoeld, aseguró que «En el segundo trimestre, continuamos reconstruyendo Puma como una organización centrada en la marca» y confió en que «las ventas mejoren secuencialmente en la segunda mitad de 2026», motivo por el que la empresa mantiene sin cambios sus previsiones para el conjunto del ejercicio.






