Radiografía al sector telecomunicaciones: el auge del tráfico no evita la caída de ingresos

Telecomunicaciones

El mercado de las telecomunicaciones en España cierra 2025 en un escenario de competencia más intensa y con señales claras de presión estructural sobre los ingresos.

El último Barómetro Telco Q4-2025 elaborado por Nae (Minsait, Indra Group) refleja un sector dinámico en volumen, pero tensionado en rentabilidad.

Uno de los principales vectores del informe es el aumento de la competencia en portabilidad. DIGI lidera la rotación con una tasa de churn del 10,5%, seguida de Vodafone España (9,96%) y MASORANGE (8,88%), mientras Telefónica mantiene el nivel más bajo entre los grandes operadores, con un 3,5%.

Este diferencial refuerza la ventaja competitiva de las grandes redes en fidelización, frente a operadores más agresivos en captación.

Sin embargo, el crecimiento en clientes no se traduce en mejora de ingresos.

El ARPU móvil se sitúa en 12,76 euros mensuales en Telefónica y en 4,99 euros en DIGI, mientras los ingresos por fibra descienden hasta 17,1 euros por línea.

La banda ancha móvil también cae hasta 6,5 euros, confirmando una tendencia de erosión progresiva del ingreso medio.

En paralelo, la fibra óptica continúa expandiéndose hasta 17,8 millones de hogares conectados, pero el ecosistema se fragmenta.

Balance en las telecomunicaciones

El informe identifica cerca de 79,4 millones de accesos FTTH y 37 tipos de acuerdos entre operadores, lo que añade complejidad a la estructura del mercado.

El impacto sobre la cuenta de resultados es evidente. Los ingresos core del sector retroceden un 1,9% en 2025, con caídas generalizadas tanto en servicios móviles como fijos.

El crecimiento de clientes no compensa la caída del ingreso medio, que se reduce un 4,6% en móvil y un 6,2% en fijo.

El consumo de datos sigue creciendo —un 18,5% interanual— y el 5G ya representa el 23% del tráfico, lo que intensifica el desequilibrio entre uso y monetización.

En este contexto, los operadores aceleran la diversificación y el control de costes, mientras el mercado español de telecomunicaciones entra en una fase donde el volumen crece, pero el valor se ajusta a la baja.

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