Raventós Codorníu prevé cerrar su ejercicio fiscal 2025-2026 con un beneficio neto de 14 millones de euros, cifra que supondría un «récord histórico» para la compañía. El grupo ha registrado además ventas brutas de 234 millones, un 1% más a tipo de cambio constante.
La compañía, que cerró el ejercicio en junio, alcanzó una facturación neta de 197 millones de euros, también un 1% superior, mientras que el Ebitda se situó en 46 millones, máximo histórico, con un margen del 23%.
¿Cuál es el balance de Codorníu?
Su CEO, Sergio Fuster, destacó que se trata del quinto año consecutivo con récords en ventas, rentabilidad, Ebitda y resultado neto. «El mundo del vino es bastante volátil estos días, y un año más, y ya van 5 de consecutivos, alcanzamos un récord», señaló.
Frente a los niveles previos a la pandemia, el grupo ha incrementado un 20% las ventas y un 77% el Ebitda, al tiempo que su cuota mundial en el mercado del cava alcanza el 16%.
Fuster atribuyó esta evolución a un porfolio situado en los segmentos hacia los que está migrando el consumidor y a una estrategia basada en valor, innovación y sostenibilidad.
De cara al futuro, la compañía asegura que seguirá «fiel al cava» y no descarta adquisiciones de bodegas para reforzar áreas estratégicas ni desinversiones puntuales.
Raventós Codorníu comercializa 55 millones de botellas anuales en más de 63 países. España concentra el 57% de sus ventas, frente al 41% internacional y el 2% digital.
El cava representa el 59% de las ventas, mientras que el vino supone el 39% y las bebidas sin alcohol, el 2%.
















