Récords que construyen futuro

MetrovacesaMetrovacesa

A veces, los números cuentan una historia por sí solos. En 2025, Metrovacesa firmó el mejor ejercicio de su trayectoria reciente desde su regreso al parqué en 2018. Récord de beneficios, de ingresos y de Ebitda en un mismo año no es casualidad: responde a una mejora del mix de promociones y a una ejecución más eficiente del negocio, dos palancas que están redefiniendo el pulso de la promotora en un mercado cada vez más exigente.

El resultado es contundente. El beneficio neto alcanzó los 56,9 millones de euros, una cifra que multiplica por más de tres las ganancias del año anterior. A la vez, los ingresos crecieron un 8%, hasta los 708,5 millones, confirmando que el crecimiento no ha llegado solo por la vía del margen, sino también por volumen y calidad del producto. El indicador que mejor captura ese salto de escala es el Ebitda, que se disparó un 74% hasta los 127,6 millones de euros, reflejo directo de una operación más afinada y de proyectos con mayor rentabilidad.

Flujo de caja se elevó hasta los 225 millones

La caja también acompaña. El flujo de caja operativo se elevó hasta los 225 millones de euros, muy por encima de las previsiones iniciales. Esta capacidad de generar caja ha permitido a la compañía retribuir al accionista con 240 millones en dividendos, con una rentabilidad del 17%, un nivel que la coloca entre las empresas más generosas del mercado español. En un contexto de tipos todavía relevantes y de mayor escrutinio inversor, la visibilidad del dividendo se ha convertido en un activo estratégico.

En la actividad residencial, el ritmo de ejecución sostiene el relato financiero. Se entregaron 1.805 viviendas en 2025, con un precio medio de 374.000 euros y un margen bruto promotor del 26,2%, cifras que apuntalan la calidad del portfolio. A cierre de año, 3.917 viviendas estaban en construcción y la cartera de preventas alcanzaba las 3.095 unidades, lo que aporta tracción comercial para los próximos ejercicios. A esto se suma la venta de suelo y una bolsa de contratos privados que refuerzan la base de ingresos futuros para 2026 y 2027.

En paralelo, la compañía siguió reforzando su posición con inversión en suelo en Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, mientras reducía su deuda financiera neta y mantenía un apalancamiento por debajo de la media del sector. El mensaje es claro: crecer, pero hacerlo con balance. Un enfoque que, de sostenerse, convierte los récords de 2025 en algo más que un pico puntual: en una hoja de ruta creíble hacia el siguiente ciclo.

© Reproducción reservada