Los costes por restricciones técnicas en el sistema eléctrico español alcanzaron 884 millones de euros en 2025, una cifra que Red Eléctrica utiliza ahora como argumento central para reclamar una ampliación urgente de inversiones en la red de transporte.
Un reportaje de El Economista revela que el operador plantea destinar 607 millones de euros adicionales para reforzar la estabilidad del sistema ante el crecimiento acelerado de la energía fotovoltaica y su fuerte concentración geográfica.
La compañía considera que el despliegue renovable ha avanzado mucho más rápido de lo previsto en la planificación eléctrica 2021-2026.
La solar fotovoltaica supera ya los 52.000 MW instalados si se incluye el autoconsumo, con Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha como grandes polos de generación.
Ese desequilibrio territorial está provocando flujos eléctricos sur-norte “significativamente superiores” a los previstos inicialmente, según recoge el documento elaborado por el operador.
El principal problema ya no es únicamente conectar más capacidad renovable, sino mantener la estabilidad técnica de un sistema cada vez más dependiente de fuentes no síncronas.
Red Eléctrica advierte de un aumento de las necesidades de acoplamiento de centrales de ciclo combinado para controlar tensión, gestionar oscilaciones y garantizar la seguridad operativa de la red.
El plan de Red Eléctrica
La mayor parte de la inversión propuesta, 366 millones de euros, se destinaría a la instalación de cuatro equipos e-STATCOM en Mudarra, Manzanares, Valdecaballeros y Carmona.
Estos sistemas están diseñados para amortiguar las denominadas oscilaciones inter-área, fluctuaciones eléctricas que pueden comprometer la estabilidad del sistema cuando coinciden elevados volúmenes de generación renovable.
El operador sostiene que las medidas previstas hasta ahora ya resultan insuficientes. De hecho, considera necesario elevar el margen de amortiguamiento hasta el 10%, por encima del mínimo técnico del 5% fijado en los procedimientos de operación, para afrontar contingencias futuras.
La propuesta incluye además ocho reactancias MCSR por 143 millones de euros y otras 20 reactancias adicionales junto a renovaciones de instalaciones críticas, con un coste conjunto de 85 millones.
El objetivo es reducir la dependencia de los ciclos combinados para mantener la tensión de la red, especialmente durante las horas nocturnas, cuando las infraestructuras de evacuación fotovoltaica generan excedentes de potencia reactiva.