Repsol ha finalizado con éxito su programa de recompra de acciones por un importe máximo de 300 millones de euros, tras adquirir un total de 19,26 millones de títulos, equivalentes al 1,71% de su capital social previo a la reducción de capital, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Una vez concluido el programa, el consejero delegado de la energética, Josu Jon Imaz, y en virtud de la delegación otorgada por el consejo de administración, ha acordado ejecutar la reducción de capital mediante la amortización de acciones propias, tal y como había sido aprobado por el consejo el pasado 23 de julio de 2025 y autorizado por la junta general ordinaria de accionistas, celebrada el 30 de mayo de 2025.
Amortización de más de 22 millones de acciones
La operación ha supuesto una reducción del capital social de 22,99 millones de euros, mediante la amortización de 22,99 millones de acciones propias con un valor nominal de un euro cada una, lo que representa aproximadamente el 2,04% del capital social previo a la reducción.
Del total de acciones amortizadas, 19,26 millones proceden del programa de recompra recientemente concluido, mientras que otras 3,73 millones correspondían a títulos en autocartera, adquiridos previamente mediante la liquidación de derivados sobre acciones propias contratados con anterioridad al 23 de julio.
Tras esta operación, el capital social de Repsol ha quedado fijado en 1.105,37 millones de euros, representados por 1.105,37 millones de acciones de un euro de valor nominal cada una.
Refuerzo de la retribución al accionista
La compañía ha subrayado que la finalidad principal de la reducción de capital es la amortización de acciones propias, una medida que contribuye a la retribución al accionista mediante el incremento del beneficio por acción (BPA).
Repsol ha aclarado que esta operación no supone una devolución de aportaciones a los accionistas, dado que la empresa era la titular de las acciones amortizadas. Con este movimiento, la energética refuerza su política de disciplina financiera y su compromiso de crear valor sostenible para el accionista.

















