El lujo sigue demostrando su fortaleza. Richemont, el grupo suizo propietario de marcas como Cartier, Montblanc, Van Cleef & Arpels o IWC Schaffhausen, cerró el segundo trimestre de 2026 con unas ventas de 6.329 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 17% respecto al mismo periodo del año anterior.
Los resultados consolidan la buena evolución de la compañía en un contexto en el que las grandes firmas de lujo continúan beneficiándose de la demanda de consumidores de alto poder adquisitivo y de la recuperación del turismo internacional en algunos de sus principales mercados.
Richemont se sitúa entre los grupos mas sólidos
Richemont vuelve a situarse entre los grupos más sólidos del sector, apoyado en el peso de sus marcas de joyería y relojería, dos de los segmentos que mejor comportamiento están registrando dentro de la industria del lujo. Firmas como Cartier o Van Cleef & Arpels siguen siendo algunos de los principales motores del negocio, mientras que Montblanc mantiene su relevancia en el mercado de artículos de escritura, accesorios y marroquinería premium.
El crecimiento también refleja la capacidad del grupo para mantener su atractivo en un entorno marcado por la incertidumbre económica y la moderación del consumo en algunos mercados. A diferencia de otros sectores, el lujo continúa mostrando una notable resiliencia gracias a una clientela con mayor capacidad adquisitiva y a la fortaleza de sus marcas.
Richemont refuerza
Con esta evolución, Richemont refuerza su posición entre los líderes mundiales del lujo, junto a grupos como LVMH, Hermès o Kering, en una industria que sigue apostando por la innovación, la exclusividad y la expansión internacional como principales palancas de crecimiento.
El incremento del 17% en la facturación confirma que el apetito por los productos de alta gama sigue siendo elevado, consolidando al grupo suizo como uno de los grandes referentes del sector y reforzando las expectativas de cara al resto del ejercicio.