Ryanair ha encendido las alertas en el sector aéreo europeo al advertir de que es «probable» que las aerolíneas trasladen el aumento de los costes del combustible a las tarifas de verano.
La compañía irlandesa admite así el impacto potencial del encarecimiento energético en plena temporada alta de viajes.
La aerolínea, no obstante, matiza que los proveedores de combustible para aviación aseguran el suministro al menos hasta mediados de mayo, lo que da un margen temporal de estabilidad en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica en Oriente Próximo.
Según la portavoz de Ryanair, Emer Igbokwe, «si la guerra en Irán termina pronto, el suministro no se verá interrumpido», una afirmación recogida en un comunicado y difundida por Bloomberg.
Sin embargo, la propia compañía no descarta escenarios de tensión si el conflicto se prolonga.
El peor escenario que ve Ryanair
Si el cierre del estrecho de Ormuz se extendiera hasta mayo o junio, la aerolínea advierte de posibles riesgos de abastecimiento de combustible en determinados aeropuertos europeos, lo que añadiría presión adicional al sistema logístico del sector.
La preocupación crece a medida que se acerca el verano, una de las épocas de mayor demanda del transporte aéreo, mientras persiste la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y sus efectos sobre las rutas energéticas globales.
Desde Bruselas, la Comisión Europea ha intentado lanzar un mensaje de calma al asegurar que no existen indicios de escasez inmediata de combustible en la Unión Europea ni en el sector aéreo.
Sin embargo, reconoce que el escenario podría deteriorarse si la crisis se prolonga en el tiempo.