«Quiero colocar todos los aviones que pueda en España, pero hay que cambiar la organización de los costes». Con ese mensaje, el consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, dejó claro que la aerolínea mantiene congelada su expansión en el mercado español y supedita la llegada de nuevos aviones a una rebaja de las tasas aeroportuarias.
El directivo acusó a Aena de actuar como un «monopolio, porque no tiene que hablar con los clientes» y criticó que destine el 80% de sus beneficios al reparto de dividendos mientras numerosas terminales permanecen infrautilizadas.
También cuestionó al Ejecutivo: «No entiendo cómo el Gobierno puede estar satisfecho cobrando dividendos, que saca de Aena, sin atender el problema del déficit de tráfico en muchos aeropuertos».
Wilson defendió que una reducción de las tasas permitiría impulsar el tráfico en aeropuertos como Zaragoza, Menorca, Granada, Jerez, Santiago, Vigo o los del País Vasco.
Recordó además que Ryanair dispone de 300 nuevos aviones que comenzará a recibir desde enero y lanzó un mensaje directo: «Tenemos 300 nuevos aviones a repartir y la pregunta que le hago a España es cuántos queréis que puedan llegar aquí».
¿Viene una inversión de Ryanair en Sevilla?
Pese a la tensión con Aena, la compañía mantiene sobre la mesa una posible inversión de más de 500 millones de euros para construir un centro de mantenimiento de motores aeronáuticos en el Puerto de Sevilla, proyecto que compite con una ubicación en Polonia y cuya decisión se adoptará antes de finalizar el año.
Ryanair cerró 2025 con 62 millones de viajeros en España y más de 10.000 empleados, aunque desde 2024 ha reducido cerca de tres millones de plazas en aeropuertos regionales. Mientras tanto, Aena sostiene que sus tasas aeroportuarias siguen estando entre las más competitivas de Europa.